He tenido la gran suerte
de conocer a Jesús de forma cercana
porque nos unían lazos familiares. Pedro,
mi marido, era uno de sus “primos favoritos”. Ambos se criaron juntos y se profesaban un enorme cariño.
Pasar un rato con él era
una gozada, y creo que he conocido a pocas personas que puedan reunir tantas
cualidades juntas. Era todo bondad, amabilidad y sensibilidad; una persona
cariñosa, humilde, sencilla y desinteresada; hombre alegre, feliz, abierto,
cariñoso y muy comunicativo. Era además un gran amante de la
cultura, y un apasionado por el cine, el arte, la música, la fotografía, entre
otras cosas.
Jesús siempre tenía palabras hermosas para tod@s y cuando estabas a su lado, tenía el don de hacerte sentir una persona “única”. Deja honda huella en tod@s los que
gozábamos de su amistad, y sus recuerdos siempre nos acompañarán en su “Santuario de la Copla”, un lugar muy de
nuestra tierra, donde siempre pasar un buen rato sintiéndote en todo momento “como en tu propia casa”,
pues otra de las grandes cualidades que le caracterizaban, era ser un “perfecto anfitrión".
He leído en estos últimos días unas palabras que definen perfectamente su establecimiento: “el lugar donde todos caben”.
Nota: Jesús López Santos, el alma mater de un gran negocio malagueño. Fotografía publicada por el Diario Sur. 10-12-2014.
En "El Pimpi La Florida" se pasea la alegría y la camadería de sus clientes, regada con el cariño que sus dueños le ponen al negocio familiar, acompañada de una música que a todos hace vibrar de emoción, entre gambas al pil-pil, carabineros y gambas plancha, esos platos que tanta fama le han dado.
Y esto es lo que hace a
este lugar ser único, una embajada de Málaga en el mundo entero, un sitio dónde los
que nos visitan, comprenden tras unos minutos dentro, la auténtica idiosincrasia
del pueblo malagueño, y que cuando lo abandonan, ya lo están echando de menos.
Todas las palabras son
insuficientes para hablar de Jesús, ese “pequeño gran hombre” que tan feliz ha
hecho a todos los que lo conocían. Hoy quiero dedicarle a
él y a los suyos, con todo mi cariño una
poesía de mi bisabuelo titulada: "A
los míos”.
Arturo Reyes pudo enfrentarse a la
muerte tras diez años de enfermedad, esperándola con consuelo para dejar de
sufrir. A Jesús, la muerte se lo ha
llevado de forma inesperada, también en la flor de la vida; con sus hijos, Eugenia, Pablo y Álvaro, aún
muy jóvenes, con unos nietos aún muy pequeñitos que ya lo echan de menos; con una
hermana, Rosa Mari, que era su mano derecha y con la que siempre ha estado muy unido; y su madre, una mujer todo bondad, luchadora dónde las
haya, que tiene roto el corazón, y que nunca podrá superar esta muerte tan injusta.
Siempre soñé con que una
poesía andaluza de mi bisabuelo, ocupara un lugar en “El Pimpi Florida”. Nunca le expresé mi deseo a Jesús pero estoy segura de que si se lo
hubiera propuesto, le hubiera buscado un espacio especial para que los clientes
pudieran leerla.
¡Son cosas que pasan pero que no
deberían pasar!.
A LOS MIOS
Yo
quisiera sufrir vuestros dolores,
con
el mío fundir vuestro quebranto,
derramar
por mis ojos vuestro llanto,
sufrir
de vuestra suerte los rigores.
Dejar
tan sólo en vuestra senda flores
las
que al triste vivir le dan encanto;
veros
tranquilos caminar, y en tanto
sufrir
vuestros más hondos sinsabores.
Esto
quisiera, y a mi Dios le pido
que
en mi cáliz escancie el contenido
del
vuestro, que es lo que mi ser ansía,
mas
que lo otorgue el corazón no espera,
porque,
si por vosotros lo sufriera,
el
dolor ser dolor no lograría.
Arturo Reyes.
(Del
Crepúsculo,1914)
Continuará...
BIBLIOGRAFÍA:
- "Del Crepúsculo. Poesías póstumas". Reyes, Arturo. Málaga, Zambrana
Hermanos. Impresores. 1914.
Mi más sentido pésame a ti y a tu familia, en especial a tu marido, por tan triste pérdida....un gran malagueño, paleño (tengo entendido) para más inri....que llevaba a gala nuestra cultura, nuestra idiosincrasia, nuestra gastronomía.
ResponderEliminarSeguro que su hijo si lee tu post, pondrá la poesía de D.Arturo en las paredes del casi mundialmente famoso "El Pimpi Florida".
Un abrazo.
Por cierto, hace unos dias pasé por delante del Málaga Palacio y ya no puedo dejar de pasar y saludar a mi admirado poeta....Me miraba la gente y pensaría...¿le está rezando?...le estaba saludando con cariño.