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Archivo Arturo y Adolfo Reyes Escritores de Málaga por Mª José Reyes Sánchez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

domingo, 25 de mayo de 2014

EL ESCRITOR MALAGUEÑO ARTURO REYES Y LA JUSTICIA SOCIAL.


Mi bisabuelo Arturo, a pesar de no posicionarse a favor de ningún partido político, siempre estuvo al lado de las clases humildes, soñando con una vida mejor para ellos, lo que dejó reflejado en los argumentos de  la mayoría de sus libros así como en algunas de sus colaboraciones periodísticas.

Existe un personaje creado por él, protagonista de una de sus novelas al que yo le tengo un especial cariño. Es “Cartucherita”, un joven y humilde torero, nacido en pleno corazón del Perchel malagueño que llegó a hacerse famoso en el mundo del toreo en nuestro país. Este mozo perchelero además estaba dotado con múltiples cualidades humanas, que le permitían granjearse la amistad de los que le conocían.

Con esta novela tan malagueña, un hombre sencillo como  “Cartucherita”, logró un gran éxito de crítica y además conquistó el corazón de muchos españoles de aquella época.


Nota: Lectura dramatizada de algunos fragmentos de la novela "Cartucherita", interpretada por actores teatrales malagueños (Naty, Pepa, Laura, Fernando, Juan Carlos y Rafa) en el MUPAM a finales del 2013, en homenaje a la memoria de Arturo Reyes.

Hoy lo traigo a colación para reflexionar sobre la importancia que tiene el que todos aquellos que luchamos por conseguir la “justicia social” vayamos a depositar nuestro votos en las urnas.  Hoy domingo 25 M, es un día trascendental para Europa ya que los resultados obtenidos en estas elecciones, le darán el respaldo a nuestro próximos gobernantes.

Tras la borrachera futbolística de la que gozamos los españoles en la noche de ayer, hoy es el día en el que todos los que defendemos la posibilidad de un mundo mejor,  podemos mover ficha, sin dejar que sean otr@s los que decidan nuestro futuro. El objetivo de un buen polític@ es conseguir la paz y la justicia social además de procurar el bien común de todos los ciudadan@s.

Es la hora de ir a depositar nuestro apoyo y confianza a los grupos que aún no nos han defraudado... Es la hora de la revolución pacífica y ésta se lleva a cabo en las urnas.

Hemos querido publicar una poesía de Arturo, que puede definir muy bien la calidad humana que caracteriza a muchos de los polític@s actuales. Espero que sea de vuestro agrado…

         LA ENVIDIA

Sola y errante, la Ignorancia un día
quiso hallar en el mundo compañera,
y hallóla al fin, que la Soberbia era
la amante que en sus ansias presentía.

La fiebre que sus pechos consumía
fecundó sus entrañas, y rastrera
vino al mundo la Envidia, la que impera
en los pechos más viles todavía.

Mas Dios, que en todo justiciero asoma,
que alza al humilde y al soberbio doma,
huella a la envidia cuando a herir se atreve.

Por eso, cuanto más y más lo ataca,
lo que intenta borrar más se destaca:
¡mientras más corrosivo más relieve!

ARTURO REYES
(Poeta contemporáneo)

BIBLIOGRAFÍA:


- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974. 
- Archivo familiar Reyes (ART).
- “Cartucherita. Novela Andaluza”. Málaga, Tip. De “El Cronista, 1897.
- Semanario "La Región". "De nuestros poetas clásicos": La envidia, Reyes, Arturo. Novelda, Alicante. 11 de junio de 1913. Pag 1. 

sábado, 17 de mayo de 2014

EL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES Y SUS PROBLEMAS DE SALUD.


Mi bisabuelo Arturo, una persona a la que le gustaba gozar de todos aquellos pequeños placeres que la vida le deparaba, se encontró de bruces con lo que más podía temer, la implacable pérdida de salud.

Sentiría un inesperado y radical rechazo hacia lo que consideraba una injusta adversidad pues sus planes de futuro se empezaban a desmoronar como un castillo de naipes lo hace ante un brusco e inesperado movimiento.

Todo ello le inquietaría enormemente ya que se encontraba en un momento muy importante de su trayectoria vital, en la que a pesar de no tener ni un duro, gozaba de grandes amigos y de una familia por la que sentía debilidad.

Además como escritor, había recibido el reconocimiento literario que tanto había buscado, tras esa lucha impetuosa y tenaz por conseguirlo, y todo podía quedar truncado si su fortaleza y vitalidad se resentían.

Su alma de artista se encontraba en plena expansión. Todavía le quedaban muchos libros por escribir y muchas experiencias que vivir, y probablemente su espíritu inconformista le haría rebelarse ante estas circunstancias pero las injustas líneas del destino así lo habían escrito y él no podría cambiarlas.

Todas estas circunstancias creo que empezaron a minar su alma y su espíritu, al darse cuenta de que la vida se le iba poco a poco y que él no podía hacer nada por evitarlo... 



          Nota: Hygeia, diosa griega de la salud.

D. Cristobal Cuevas, como siempre, nos acompaña con su interesante libro sobre el escritor malagueño:

 “De todas maneras, y pese a la amplia solidaridad que constata en esta ocasión hacia su persona, una progresiva desilusión se va apoderando de su espíritu.

“Los cuarenta años, esa, preñada de glaciales promesas, iniciación de la cuesta abajo de la vida, empezaba a echarle el torno a aquel vehículo arrastrado hasta entonces vertiginosamente por el loco ímpetu, por el desesperado galopar de las más brutales pasiones.”

Hasta este momento, salvo la pasajera crisis del 96, había trabajado con toda la agresiva potencia de su juventud, derrochando entusiasmo en su búsqueda de  la gloria, viajando, escribiendo, discutiendo con calor, sostenido siempre por una fe en sí mismo que le galvanizaba.

Pero ahora, el cansancio empieza a hacer mella en su espíritu. Un difuso desencanto le atenaza progresivamente, mientras la convicción de lo inútil de sus desvelos va carcomiendo sus energías. Una mujer casta y amante dice al poeta:

“Sí, espanto y compasión, amor y pena
me da verte arrastrar, como cadena
de recios eslabones,
de tus no realizadas ilusiones
la flor ya deshojada,
la antorcha ya apagada,
y la túnica azul hecha jirones.” (*)

Continuará...

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.
- Archivo familiar Reyes (ART).
- "Noche imborrable" (*). "Otoñales. Poesías”. Madrid, R. Velasco, 1904. Reyes, Arturo. 

domingo, 4 de mayo de 2014

D. MIGUEL IBERN, PROTECTOR DEL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES (I).


Como comentábamos el último día mi bisabuelo Arturo tuvo grandes amigos que siempre estuvieron junto a él incluso en los momentos difíciles.

Pero entre todos ellos, quiero destacar la figura de D. Miguel Ibern, un señor que tuvo una gran relevancia en su época y del que existen pocas referencias históricas. Estas circunstancias me motivan a intentar recuperar  parte de su biografía a través de las cartas y escritos que se conservan en el archivo familiar.

Estoy comenzando a investigar sobre su vida y existe un halo de misterio que me gustaría resolver. Todavía no estoy preparada para intentar biografiarlo pero el blog quiere darle un homenaje a este ilustre personaje de origen catalán, para lo cual voy a intentar dar coherencia a los documentos que se conservan y que quizás algún día puedan despejar algunas incógnitas sobre su figura.

Este señor apareció en la vida de Arturo Reyes probablemente por casualidad. Era un empresario y filántropo nacido en 1870 en la villa de Gracia (Barcelona), que fue el promotor y constructor de varias líneas ferroviarias en la zona del Levante español. A principios del siglo XX dicha comarca sufría una gravísima crisis obrera, a causa de la sequía que venía azotando las regiones de Alicante y Murcia, y los  ayuntamientos de la zona, instaron al Sr. Ibern a que acometiera las obras del ferrocarril para poder dar trabajo a la clase obrera.

De esta manera se solucionó un conflicto social y la comarca obtuvo la realización de nuevas vías que fueron una fuente de prosperidad y riqueza para la misma.


Nota: Placa conmemorativa de la Línea de Ferrocarril Villena - Alcoy - Yecla. (www. spanishrailway.com)

D. Cristóbal Cuevas, en su libro sobre mi bisabuelo, apunta lo siguiente:

“Pero entre todos los que en esta ocasión le tendieron la mano, recordó siempre Arturo el gesto lleno de generosidad del propietario de “Ferrocarriles de Levante”, D. Miguel Ibern, “un hombre de corazón, enriquecido en esfuerzos de voluntad y de trabajo, [que] acudió en auxilio del poeta, no como un mecenas fastuoso, sino como un hermano, dispuesto a todo sacrificio.”

A pesar de no conocerlo personalmente, Ibern le escribe una carta llena de afectuosa solicitud, en la que, entre otras cosas, le dice:

“Yo quiero, yo ambiciono ser para Vd. todo lo generoso cuanto mis medios me permitan. Rudo hijo del trabajo, sé lo que es pelear contra los rigores de la suerte; en días de desfallecimiento, en esos en que el espíritu desmaya, su labor literaria sirvióme de solaz; ofició como de sedante con el alma que se rendía, devolviéndome fuerzas para proseguir el comenzado torneo. Creóme, pues, su deudor, y aunque sé que con dinero no se pagan deudas de esta índole, yo deseo sinceramente que Vd. pueda remontarse por las azules y serenas latitudes del arte sin que los apremios del vivir le fatiguen. Salve Vd. la tiranía de los formulismos sociales y cuente Vd. conmigo como pudiera contar con el hermano más cariñoso.”

Ante un gesto tan noble, y, sobre todo, ante un reconocimiento tan espontáneo del valor de su obra literaria, Arturo se siente inundado de gratitud hacia ese amigo espiritual cuya proximidad ignoraba, y le responde emocionado:

“No fue la de Vd. la inspiración, la exaltación de un momento; tantas veces como encontró oportunidad insistió, y sigue insistiendo, en que me apoye en el brazo que me ofrece; y esta actitud tan simpática, tan amplia, tan noble, tan exótica en este medio en que nos desenvolvemos espoleados por todos los egoísmos y por todas las codicias, hame llegado tan al fondo del corazón, que me siento obligado a Vd. por una obligación tan honda, de tan honda gratitud, que jamás podré pagar, y cuyos caracteres relucen indelebles en mi alma.”

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974. 
- Archivo familiar Reyes (ART). 

FOTOGRAFÍA: 
www.spanishrailway.com.

domingo, 27 de abril de 2014

EL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES. CRISIS ECONÓMICA (1904 -1905)


Hoy el blog quiere dedicar esta reseña a todas los buenos amigos que ayudaron a mi bisabuelo cuando éste se encontraba pasando momentos difíciles.

La amistad es uno de los bienes más preciados que podemos poseer, y se basa en la comunicación, el apoyo mutuo, la comprensión, el cariño y la absoluta armonía entre dos personas. Dicen que anima el alma y estimula el corazón. Se conocen sus efectos beneficiosos para la salud: activa nuevas zonas del cerebro y libera sustancias que favorecen la relajación y el bienestar. Nos hace crecer y madurar como personas.

Pues bien, entre las cualidades humanas que describen a mi bisabuelo, dicen de él, que era leal, simpático, cariñoso, sensible, y que contaba con apreciables dotes para entablar relaciones de amistad.

Arturo era muy amigo de sus amigos, y quienes bien lo conocían, refieren: “Nunca habló mal de nadie”. Sabemos también que delante suya no se podían realizar  comentarios negativos ni críticas sobre ningún conocido suyo.

El escritor malagueño pasó muchas estrecheces económicas a lo largo de su existencia, y sus amigos “del alma” siempre estuvieron pendientes de sus necesidades.

En los momentos difíciles que nos depara la vida y tanto nos marcan el espíritu, mi bisabuelo contó con el afecto y apoyo de muchísimos camaradas que desinteresadamente querían  tenderle una mano, sin pedirle nada a cambio, haciendo visible esa confraternidad que siempre les había unido, y que en esos momentos difíciles consistía en aliviar en la medida de lo posible sus estrecheces económicas.


 Nota: D. Andrés Mellado y Fernández (Málaga 1846- Biarritz 1913). Abogado, periodista, y político español. Fue ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes durante el reinado de Alfonso XIII.


De todo ello nos informa nuestro catedrático D. Cristóbal Cuevas en su libro sobre el autor malagueño:

“En 1904 ha de enfrentarse el escritor con una de estas crisis económicas, tan frecuentes, por lo demás, en su vida.

“En momentos de los más difíciles – escribirá más tarde-, en días de los de más triste recordación para mí, y digo más, porque todos los de mi vida lo fueron de rudo y terco batallar, Paco Verdugo pidió apoyo para mí desde las páginas de “Mundo Gráfico".”

En efecto, desoyendo los consejos de un inútil pudor, en un artículo sangrante por lo emocionado y directo, Verdugo proclama a los cuatro vientos la vergüenza de que un hombre como Reyes, escritor prolífero y admirado, a quien toda España había ofrecido un generoso tributo de honras y ditirambos, estuviera pasando, lisa y llanamente, necesidad, incluso hambre, y pedía a todos que acudieran en su ayuda, cada uno según su devoción y sus posibilidades.

La reacción no se hizo esperar. A fines de 1904, y sobre todo a principios de 1905, recibe el novelista malagueño cartas de muchos amigos que se interesan por él y le ofrecen su apoyo.

“Nunca olvido – escribirá él mismo – la gratitud que debo a los compañeros que de modo tan efusivo me prestaron en la prensa su poderoso concurso; a los representantes del pueblo en que nací; a quien por aquel entonces figuraba al frente del Ministerio de Instrucción Pública [su paisano y protector D. Andrés Mellado y Fernández]; al insigne Galdós, el queridísimo y respetable maestro, gloria de las letras españolas, y a tantos como al llamamiento del director de “Mundo Gráfico”, solicitaron para mí, a coro, el apoyo del Gobierno.”

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.
- Archivo familiar Reyes (ART).

domingo, 20 de abril de 2014

EL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES. LA GRAN CRISIS (II).


Existe en la vida de muchos artistas una gran contradicción ya que por un lado, les gustaría poder dedicarse en cuerpo y alma a dar rienda suelta a su creatividad para expresar todo aquello que les inspira, y por otra parte, se encuentran con una dura realidad, la dificultad que entraña poder dedicarte exclusivamente a lo que más te gusta y apasiona.

Esto fue lo que le pasó a mi bisabuelo Arturo, quién además de las estrecheces económicas que tanto le angustiaban, se encontró con otro problema añadido como escritor, su negativa a abandonar Málaga para intentar triunfar  en Madrid como muchos de sus amigos le aconsejaban. Quizás el amor infinito que sentía hacia su ciudad natal dónde también encontraba la musa de su inspiración “obligó” en cierta manera a mi bisabuelo a permanecer en su tierra.



Nuestro querido catedrático D. Cristóbal Cuevas realiza en su libro sobre el autor, una interesante reseña sobre ello:

“Este confinamiento en la provincia, aparte otras consecuencias que señalaremos en su lugar, supone para Arturo la imposibilidad del encumbramiento material, ya que su lejanía de los campos de batalla literaria de la Corte le pone en inferioridad de condiciones a la hora de obtener de sus libros un mediano provecho crematístico.

La amargura que esta realidad le producía es difícil de explicar. En su idealismo, Reyes se resiste a admitir la pobreza del hombre de valía – a protestar contra esto dedicará en 1911 uno de sus cuentos más sarcásticos y amargos, “Casa de préstamos”-, y ante la evidencia de sus propias carencias económicas va creándose en su alma un progresivo resentimiento contra la incomprensión circundante.

En este contexto hay que interpretar la desolada carta que escribe en 9 de julio de 1904 a su amigo Cristóbal de Castro, en la que la escueta linealidad de las cifras traduce una sorda protesta contra la injusticia de su penuria.

Esta actitud, que ahora se va intensificando, no es nueva, sin embargo, en Reyes. Ya en 1896, en “Desde el surco”, había escrito:

“La lucha mezquina
que el hombre sostiene
me aturde y me enerva,
me atrofia y me impele,
cual átomo extraño,
distante de sí.”

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.

- Poesía “Intimidades”. Desde el surco”. Carta – Prólogo de D. Gaspar Núñez de Arce. Pag 181 - Madrid. Librería Fernando Fé. 1896.

- Cuento: “Casa de Préstamos”. Cuentos andaluces. Autor: Reyes, Arturo. Tomo II, Málaga, Gráficas San Andrés, 1964, pp. 177 – 181.

- Fotografía: Archivo Reyes.



domingo, 13 de abril de 2014

HOMENAJE DEL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES A LA SEMANA SANTA DE MÁLAGA. POESÍA: "ANTE UNA CRUZ".


Este año Málaga ha sido elegida como la mejor ciudad de España donde vivir la Semana Santa. Miles de malagueños y visitantes se lanzarán a las calles en busca de los pasos procesionales. Nadie se quiere perder este espectáculo que nos ofrece una magnífica estética de la que poder disfrutar con todos nuestros sentidos.


Habrá público por todos lados, la ciudad estará abarrotada hasta la bandera, desde niños recién nacidos tomando plácidamente su biberón mientras se mecen al son de los tambores y las cornetas, hasta frágiles ancianas que vagan solas perdidas entre el gentío pero avanzando con paso firme entre la multitud que las cuida y protege.

¡Es todo un espectáculo, en un marco y clima incomparable, con el calor de la gente del Sur, y con unos hombres de trono que como decimos por aquí, "quitan er sentío"!. 

Y lo mejor es que tod@s podemos disfrutar de estas fiestas, aquí no hay distinciones entre ricos y pobres, aquí llega el gran y esperado momento en que todos somos uno como siempre debiera ser...

Esta mañana de Domingo de Ramos, he tenido la suerte de poder observar en una esquina de la Alameda, como Antonio Banderas contemplaba a su Virgen de Lágrimas y Favores, con tanto respeto, que realmente me emocioné pues con sólo poder mirarle los ojos, creía adivinar lo que nuestro famoso actor, estaba sintiendo en esos momentos tan esperados para él, con el retorno a su querida tierra natal para poder disfrutar con sus paisanos de estos momentos "como uno más".


Nota: Fotografía del Domingo de Ramos en Málaga (2014). Procesión de Lágrimas y Favores. Primer plano de Antonio Banderas mirando a su Virgen. (Archivo Reyes).

Hoy el blog quiere ofreceros una bonita poesía de mi bisabuelo Arturo, un magnífico ejemplo de la espiritualidad que llegó a tener a pesar de haber sido la mayor parte de su vida una persona agnóstica.


          ANTE LA CRUZ

En vano intentan desterrarte, en vano,
símbolo de la fé, que nos alienta,
y en vano, ciego, sin cesar te afrenta
el torpe y triste escepticismo humano.

Del hombre, la soberbia es el tirano,
mas, por suerte, en el alma siempre alienta
la Fé, que cual Jesús en la tormenta,
duerme la ola al extender su mano.

Todo aquel que ante Tí jamás humilla
la cerviz ante el mundo, la rodilla
dobla en la sombra en sus profundos duelos.

Y eres, eterna, como el sol radiante,
la antorcha que le muestra al caminante
que entre las sombras se perdió, los cielos.

                          Arturo Reyes.
                          (Del Crepúsculo, 1914).

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:
- “Del Crepúsculo”. Poesías póstumas. Málaga, Zambrana Hermanos. Impresores. 1914.

domingo, 6 de abril de 2014

EL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES: LA GRAN CRISIS (I).


Mi bisabuelo Arturo por esta época se encuentra sumergido en su primera gran crisis existencial y empieza a cansarse de la vida de la que tanto había disfrutado hasta entonces y que le llevaba a visitar con cierta asiduidad los lugares más ambientados y populares de nuestra ciudad. 

Ahora comienza una nueva etapa en su biografía, con ciertas  contradicciones pues como artista, su fama crece vertiginosamente en nuestro país pero como  persona sencilla,  necesita encontrar el equilibrio que tanto necesita y ahora lo consigue en sus escapadas al campo, cuando se encuentra en pleno contacto con la naturaleza, lejos del mundanal ruido, junto a la gente sencilla de la que tanto aprende un "hombre de ciudad". Es allí donde su espíritu se sosiega y la inspiración se agudiza. 


Nota: “Baile en una venta”, cuadro realizado por el pintor costumbrista sevillano Rafael Benjumea (Museo Carmen Thyssen Málaga).

Y es D. Cristobal Cuevas, quien como siempre, da fe de ello en su libro sobre el autor malagueño:

“Este ambiente, que antes tanto le gustaba, repugna cada vez más a Arturo. Ahora, de tarde en tarde, va de  noche a los cafés de cante o a los ventorrillos de la playa, pero casi siempre se contenta con charlar, mirar cómo riela la luna en las cabrilleantes aguas, y oír la “pena jonda” que sale de la garganta de una cantaora nocherniega.

“No olvidaré yo – escribe su amigo A. Escamilla- las plácidas noches de estío que pasamos juntos en aquellos ventorrillos del camino del Palo, cambiando impresiones de nuestras almas gemelas en el cariño a la tierra andaluza, oyendo el rumor isócrono de las olas que se deshacían en níveos encajes y las coplas apasionadas de la Trini…, mientras la luna bañaba de plata los campos y el mar.”

Después de la aparición de “La Goletera”, la fama de Arturo como escritor, según hemos apuntado, alcanza su punto  culminante. Todos lo admiran, lo alaban y presumen de su amistad.

Sus relaciones con gente importante alcanzan ahora unas proporciones que se nos antojan abrumadoras. Galdós, Miguel Moya, Jurado de la Parra, Francisco Verdugo, la Pardo Bazán, Valera, Pereda, Jacinto Octavio Picón, Ortega Munilla, Ortega y Gasset, Menéndez y Pelayo, Mariano de Cavia, Jacinto Benavente, Andrés Mellado, y muchos otros mantienen con él una activa correspondencia.

Como dice González Anaya, “en el cenit de su existencia disfrutó Arturo Reyes, cuando alumbran por los horizontes ortivos astros de magnitudes resplandecientes, como Baroja, Blasco Ibáñez, el autor de “Señora Ama”, Azorín y Unamuno, de halagadora nombradía; mas ni su nombre señoreó sobre los otros, ni vivió en Madrid, sino en Málaga.”

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.
- Archivo familiar Reyes (ART).