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Archivo Arturo y Adolfo Reyes Escritores de Málaga por Mª José Reyes Sánchez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

martes, 28 de junio de 2016

EL ESCRITOR MALAGUEÑO ARTURO REYES: ACADÉMICO CORRESPONDIENTE POR MÁLAGA DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA LENGUA (1911).

Mi bisabuelo consiguió que la labor que durante tantos años había realizado como escritor, fuera reconocida por los miembros de la Real Academia Española de la Lengua en 1911. Por fin su nombre aparecía en las actas académicas de una institución tan honorable. 

Habían votado su nombramiento como académico correspondiente por Málaga, el director D. Alejandro Pidal y Mom así como los académicos Eduardo Saavedra, Casa-Valencia, Mir, Commelerán, Fernández y  González, Echegaray, Gerona, Cortázar, Cotarelo, Octavio Picón, Reparaz, Menéndez Pidal, Rodríguez Marín, Carracido, Alemany, Cano, Mariano Catalina, además del Correspondiente español por Córdoba D. Manuel de Sandoval.


Lema de la RAE: "Limpia, fija y da esplendor".

Según me comentó muy amablemente hace unas semanas D. Carlos Domínguez Cintas, del Servicio de Publicaciones de la RAE, cuando contacté con él, interesándome por este nombramiento: “en la Historia de la Academia que escribiese don Alonso Zamora Vicente en 1999 y reeditada y puesta al día en 2015, se recoge el nombre de don Arturo Reyes como correspondiente (p. 333) y como ganador del Premio Fastenrath (p. 409)."

Este reconocimiento fue la mejor medicina para el escritor, malherido por la enfermedad pues le daba las fuerzas y motivación suficiente para seguir relatándonos sus emociones, sus experiencias, un legado que dejó y que, en mi humilde opinión, forma parte de la historia popular de la Málaga decimonónica.

Como siempre es el catedrático D. Cristobal Cuevas quien nos informa de estas anécdotas, en la interesantísima biografía que realizó sobre el escritor malagueño …

“No todo, sin embargo, habían de ser tristezas. En las postrimerías de este mismo año, el poeta iba a ver satisfecha una de las más antiguas y secretas aspiraciones de su vida.

En efecto, en la sesión que celebró la Real Academia Española de la Lengua el jueves, 12 de octubre, sus entusiastas protectores Catalina, Echegaray y Picón, propusieron su candidatura para el cargo de Académico Correspondiente Español en Málaga, en sustitución del fallecido D. Teodoro Llorente, Correspondiente por Valencia.

Sometida a estudio la propuesta, en sesión del 9 de noviembre, “después de cumplir con todos los trámites reglamentarios, se procedió a votar al Sr. D. Arturo Reyes para el cargo de Académico correspondiente Español en Málaga, resultando elegido por unanimidad.

La alegría que esta distinción hubo de producirle fue muy grande. Para él suponía la confirmación oficial del valor de su obra, su entrada en lo que el maestro Galdós había llamado “orden suprema de las Letras”, su consagración definitiva a los ojos de todos los malagueños, incluso de todos los españoles e hispanohablantes.

Como siempre, su gratitud es grande para quienes le han ayudado a escalar esta cima, sobre todo, en el caso presente, para el Secretario de la Academia, D. Mariano Catalina, que tan benévolo y amistoso se había manifestado siempre. “Testimonio de gratitud, admiración y cariño”, la colección de cuentos De mis parrales, publicada en Málaga este mismo año, aparece a él dedicada.

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974. 

martes, 7 de junio de 2016

EL ESCRITOR MALAGUEÑO ARTURO REYES. ATEISMO VERSUS RELIGIOSIDAD.

A pesar de la inactividad del blog este último mes, queremos seguir el curso de la historia, y continuar trazando la biografía de mi bisabuelo. Como ya os conté el último día, Arturo, en esta última época de su vida, y ya enfermo, cambió radicalmente su visión sobre lo humano y lo divino, pasando de ser un ateo agnóstico a convertirse en un ferviente creyente.

El teólogo y filósofo escocés Robert Flint (1830-1910), fue la persona que definió por vez primera el concepto de “ateo agnóstico”

“Si un hombre no ha conseguido encontrar ninguna buena razón para creer que hay un Dios, es perfectamente natural y racional que no deba creer que exista un Dios;  en ese caso, es un ateo… si va más allá, y tras una investigación de la naturaleza y el alcance del conocimiento humano llega a la conclusión de que la existencia de Dios es imposible de probar, deja de creer en ello basado en que no puede conocer su veracidad, entonces es un agnóstico y también es un ateo, - un ateo por su agnosticismo-…”

Probablemente esta nueva percepción de la religiosidad en sus últimos años de vida, haría más dichoso a Arturo pues encontraba repuestas a muchas de sus preguntas existenciales pero posiblemente también se sentiría culpable por haber criado a sus hijos en el agnosticismo.

Aunque ya era tarde, Arturo intentaría remediarlo, dándole buenos consejos a sus descendientes. Y prueba de ello es que le hizo un bonito regalo a su hijo Adolfo, su biblia, un volumen que él había leído y releído hasta que por fin había recogido sus frutos. Y ya no la necesitaba sino para regalársela a su querido hijo.


Nota: Fotografía de la Biblia de Arturo Reyes.

Este precioso volumen ha sido conservado por la familia como un tesoro, pasando de las manos de mi bisabuelo a las de mi abuelo, y de éste a las de mi padre. En la actualidad es mi hermano el que la conserva. Para mí su verdadera importancia radica en las dedicatorias que contiene. De Arturo para su hijo Adolfo, y de mi abuelo Adolfo a mi padre.

Todas estas anécdotas nos la relata como siempre nuestro admirado catedrático D. Cristóbal Cuevas en su libro sobre el escritor malagueño…

 “En octubre de este mismo año, apenado por la actitud de sombrío escepticismo religioso de su hijo Adolfo, que contaba a la sazón veintiún años de edad, le regala su propia Biblia, con una patética dedicatoria que constituye la profesión más auténtica de su fe actual, y que nos parece documento insustituible para conocer su ideología en los últimos años de su vida:

“A mi hijo Adolfo.
La medio leí la primera vez a los veinte años y no supe apreciarla en su inmenso valor; volví a leerla cuando, desengañado de la vida, mi espíritu caminaba doliente y solo por un desierto sin fronteras, y ella fue el divino oasis consolador donde recobré las energías necesarias para no detenerme bruscamente en mitad del camino y poder proseguir mi senda, sin temor ni vacilaciones.

Yo, como tú, en mi juventud quise mitigar en la ciencia de los hombres la sed inextinguible del alma, y en vano seguí a los más ilustres pensadores por sus elucubraciones a ras de tierra; salí de su senda aún más entristecido y desalentado que ya lo estaba; leí después este libro de nuevo y al concluir de leerlo por segunda vez en mi vida exclamé con Bonaparte: “Jesús no fue un hombre”. Volví a leerlo en mis horas de desaliento y concluí por gritar con toda la energía de mi alma: “Jesús es el Hijo de Dios”.

Léelo tú también en los momentos en los que tu espíritu busque una onda pura en que calmar la ardiente sed de consuelo que nos hace sentir existencia tan combatida, y llegará un momento en que, poniendo tus labios en los pies de un crucifijo, dirás: “Yo creo en Tí, Dios mío, como dijo y repitió y morirá repitiendo tu padre, Arturo Reyes.
Obre., 1911.”

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.
- “The Croall lecture”, 1887-1888. Flint, Robert Publicado en el 1903 con el título “Agnosticism”.
- Archivo familiar Reyes (ART). 

lunes, 2 de mayo de 2016

RELACION ENTRE EL ESCRITOR MALAGUEÑO ARTURO REYES Y EL ARCEDIANO DE LA CATEDRAL DE MÁLAGA, PADRE EUGENIO MARQUINA.

Ya en 1911 mi bisabuelo Arturo, con cuarenta y siete años, siente como la salud va resintiéndose y debilitándose, lo que le hace apartarse de la vida bulliciosa. Cambia las reuniones de amigos y las tertulias literarias por el "cuarto de trabajo". Los más allegados lo visitan en su casa, en la Plaza de la Merced, y es allí donde pasa la mayor parte del tiempo, descansando, escribiendo, leyendo y charlando con sus íntimos amigos. Es en esta época cuando aparece en él, el espíritu religioso y místico, le preocupa el más allá, y no quiere morir sin sentirse cercano a lo divino.

Tiene la suerte, de que por esas fechas, recala en Málaga, el sacerdote y cronista orensano, D. Eugenio Marquina y Álvarez, nombrado Arcediano de la Catedral de Málaga. Este personaje religioso jugó un papel muy importante en el mundo de la cultura tanto en su tierra de origen, Orense, como en la ciudad que posteriormente lo acogió, Málaga. 

Para mi bisabuelo fue un gran apoyo y consuelo en esos momentos tan difíciles, en los que sus fuerzas y su ánimo comenzaban a flaquear. Y es por este motivo que hemos querido homenajear a este sacerdote, intentando realizar sobre él una pequeña biografía pero desafortunadamente, no ha sido posible, debido a la escasez de noticias que existen en internet sobre este ilustre personaje. Mi bisabuelo Arturo, sí le dedicó una hermosa poesía de la que os mostraremos algunos fragmentos.


Es de destacar entre las actuaciones de D. Eugenio, la organización junto a otros distinguidos artistas, del Pabellón de Arte de la Exposición de Málaga en 1924. También su trabajo en la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Málaga; su colaboración con la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo de Málaga, y sus meticulosos estudios sobre el arte religioso español.

Hoy, como siempre, será nuestro catedrático de Literatura Española, D. Cristóbal Cuevas, quien nos informe sobre la vida del escritor malagueño…

“Su salud, sin embargo, seguía empeorando. Tras una recaída, el médico le sometió a un régimen alimenticio mucho más severo que hasta entonces, prohibiéndole totalmente el alcohol.

“Hace ya un par de años – escribía en 1913 La Tribuna - que el médico le había puesto a régimen lácteo, apartando de sus labios para siempre el vaso que rueda tan frecuentemente por las gargantas de los personajes de sus novelas, y mandándole guardar las fuerzas que tanto prodigaban los actores de sus libros, prontos a dar la vida o a arrancarla al pie mismo de las rejas de las mujeres de Capuchinos, de la Victoria y de la Goleta.”

Como consecuencia de las severas prescripciones, su vida de relación se vio considerablemente reducida, debiendo permanecer en su casa, apartado de todo bullicio, durante cada vez más largas temporadas, lo que acababa con su paciencia y sumía su espíritu en las más amargas cavilaciones.

El progresivo agravamiento de su enfermedad acendraba y enardecía, sin embargo, sus desengañados sentimientos religiosos. Mantiene ahora largas conversaciones con el Arcediano de la Catedral, P. Eugenio Marquina, con el que entabla una entrañable amistad que habrá de durar hasta su muerte.

Arturo se muestra ya de vueltas de todo, y proclama a los cuatro vientos una completa repulsa a las opiniones y actitudes de su juventud.

“Recientemente – decía su amigo Manuel Martínez Ruiz – he oído leer al poeta algún trozo de sus obras, y Arturo Reyes ha rectificado muchas de sus apreciaciones de joven, porque “no se piensa lo mismo a los veinte años –ha dicho el poeta- que a los cuarenta y siete”.

Fruto de una de estas conversaciones con su confesor y amigo es el conmovedor poema “Consolación”, dedicado al mismo Marquina, en que una dulce melancolía va quitando amargura a la desilusión, al paso que el poeta logra una hermosa profundización en la vivencia religiosa:

“Acedos y desabridos
son los frutos de esta vida,
que está la rama podrida
y los troncos carcomidos.
¡Ay, cuántos, cuántos vencidos
tornáronse vencedores
al dejar de los errores
los deleitosos senderos,
en donde fueran pecheros
de los más viles señores!

                 ***

Cuán loco, ¡oh mi Dios!, viví
en mi ardiente juventud;
rayo y torrente y alud,
cuántas veces me sentí;
mas al fin, mi Dios, te vi
al rugir la tempestad,
que tu infinita bondad
me hizo el riesgo conocer,
cuando ciego iba a caer
en brazos de la impiedad.” (DC, 68 y 71).


Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.
- Archivo familiar Reyes (ART).
- “Del Crepúsculo”. Poesías póstumas. Reyes, Arturo. Málaga, Zambrana Hermanos. Impresores. 1914.

ENLACE INTERNET:
- "Pedro de Mena Escultor: Homenaje en su tercer centenario". Estudios críticos de Eugenio Marquina, y otros: 

domingo, 10 de abril de 2016

APOYO A LA ASOCIACIÓN MALAGUEÑA SÍNDROME DE RETT. POESÍA DE ARTURO REYES DEDICADA A SARA BARAS: LA BAILADORA ANDALUZA.

El sábado 2 de abril tuvimos el privilegio de asistir a la III Edición Verberettuna gala solidaria organizada en la Plaza de Toros de la Malagueta. El dinero recaudado será destinado a una investigación pionera que impulsa el Hospital San Juan de Dios de Barcelona, sobre la enfermedad rara “Síndrome de Rett”. La bailaora Sara Baras fue la gran impulsora de este solidario evento.




Una jornada completa en todos los sentidos. Tuvimos la suerte de ver en el escenario bailar a Sara Baras junto a su cuadro flamenco. Animaron también la velada el cantante malagueño Javier Ojeda; los sevillanos “No me pises que llevo chanclas”; Leyre, de “La Oreja de Van Gogh”; y varias bandas malagueñas de alta calidad.

Para irnos totalmente satisfechos, el fin de fiesta estuvo a cargo del vasco Mikel Erentxun, uno de los compositores y músicos que más admiro actualmente. Sus letras, su voz, y su guitarra no dejan indiferentes a nadie. Entre otros temas, cantó "Marilyn Monroe", una bellísima canción que Manolo Tena escribió para Ana Belén.

Aunque con una semana de retraso, queremos dedicar hoy este espacio a la Asociación Malagueña de Síndrome de Rett, y daros a conocer algunas pequeñas pinceladas sobre esta terrible enfermedad catalogada como “rara”, y que consiste en un trastorno neurológico de base genética que afecta aproximadamente a una de cada 10.000 – 15.000 niñas nacidas vivas. 




Nota: Camiseta que vende la asociación malagueña, con el mensaje: "Porque todas las princesas merecen un final feliz".

Se caracteriza por un proceso de crecimiento aparentemente normal al inicio de la vida con un posterior retroceso del desarrollo psicomotriz y desaceleración del crecimiento cerebral a partir de los seis meses, que producen alteraciones en la comunicación, intelecto, motricidad fina y gruesa, con una pérdida de  la implicación social y del lenguaje expresivo.

Hoy vamos a homenajear a la gran bailaora Sara Baras, por ese gran trabajo que realiza poniéndose al frente, en la lucha contra esta cruel enfermedad, con una poesía que mi bisabuelo Arturo escribió, y que le queremos dedicar:




LA BAILADORA ANDALUZA.

Contemplad de mi barrio
la bayadera,
á la luz de la tarde
que ya declina;
es obscura y luciente
su cabellera
y son negros sus ojos
como la endrina.

De su luz, el enérgico
perfil delata,
de su cuna el origen
casi gitano;
es del Perchel famoso
la flor y la nata
cuando las castañuelas
tiene en la mano.

Luce entre los cabellos
las más preciadas
rosas que al sol abrieran
en su rosales,
y adorna sus orejas,
con arracadas
de labor, primorosa,
de oro y de corales.

A su busto marmóreo
lleva ceñido,
un mantón de Manila
que es un paisaje
oriental, por sus tonos,
y es su vestido
de percal arrasado,
lleno de encaje.

Diminuto zapato
bajo, de cuero,
que ver deja la media
tirante y fina,
guarda un pié, que es tan breve,
que el prisionero
se hace casi invisible
cuando camina.

En los brazos desnudos,
de tez morena,
brillan ajorcas dignas
de una sultana;
y pendiente, en el cuello,
de una cadena,
una cruz que es un dije,
de filigrana.

La guitarra hace un mozo
gemir sonora,
y al lánguido conjuro
de su armonía,
á templarse comienza
la cantadora,
¡ruiseñor de los barrios
de Andalucía!.

Se alza la bailadora
como una almea,
la elástica cintura
cimbra, suave;
sobre su faz los brazos
gentil arquea,
y parece que al vuelo
se apresta un ave.

Mirad cómo consigue,
fascinadora,
hacer que de su cuerpo
las inflexiones,
ora finjan el loco
vértigo, y ora
del placer las más dulces
enervaciones.

Ved cual rima bailando
cuanto desea,
cómo sentir nos hace
cuanto simula,
y al par que los palillos
repiquetea,
bulle, gira, se encoge,
salta y ondula.

Y ved el escenario,
ved la serena
donde fulgura
el sol, y ved el valle,
que hasta la arena
de las playas extiende
su vestidura.

Y bebiendo á raudales
la abrasadora
brisa de la africana
costa vecina, admirad de mi barrio
la bayadera,
á la luz de la tarde
que la ilumina.

Arturo Reyes.
(Romances Andaluces, 1912)


BIBLIOGRAFÍA:


- Revista de actualización clínica Investiga. La Paz (Bolivia), julio 2014. Artículo: “Síndrome de Rett”. Autores: Villalba Herrera, Ericka Wendie; Colaboración: Quisque Quelca Jhovana.

- "Romances andaluces". Reyes, Arturo. Poesía: La bailadora andaluza. Pag 127. Málaga. Zambrana Hermanos Impresores, 1912.

ENLACES INTERNET:


lunes, 21 de marzo de 2016

DIA MUNDIAL DE LA POESÍA: "MIS VERSOS" POR ARTURO REYES.

Hoy 21 de marzo se celebra el "Día Mundial de la Poesía", y queremos contribuir desde este pequeño espacio familiar, compartiendo con vosotr@s, un poema que mi bisabuelo escribió y dedicó al insigne escritor vallisoletano Gaspar Núñez de Arce, un texto característico de la Generación del 98, movimiento literario al que el malagueño Arturo Reyes, en cierta manera, perteneció, a pesar de que siempre ha sido considerado como un "escritor costumbrista andaluz".




En "Mis versos" vislumbramos a un hombre-poeta, que a pesar de haber vivido tan sólo treinta y tres años, se encuentra en una etapa de su existencia en la que su visión del mundo se ha transformado, un alma no resignada a los infortunios que la vida le va deparando.


Quizás influyó en Arturo, además de la crisis que vivía la España de finales del siglo XIX y el pesimismo que caracterizó a muchos intelectuales de aquella época, la muerte de su hijo primogénito, un designio fatal que nunca llegaría a entender.


Fueron amigos suyos, Unamuno, Benavente, Blasco Ibáñez, y muchos otros importantes escritores de aquella época con los que mantuvo una estrecha y cordial relación personal y de trabajo, que quedó materializada en su interesante archivo epistolar, legado del poeta a la historia de Málaga, que en el año 2013, en la celebración del centenario de su fallecimiento, fue digitalizado por la UMA, gracias al apoyo de la profesora Amparo Quiles Faz y la alumna Amina El Founti.

Un archivo que quedará para siempre, y que servirá para que los investigadores puedan estudiar mejor las relaciones personales y de trabajo que los representantes de aquel movimiento literario mantuvieron en las últimas décadas del siglo XIX y principios del XX.


¡Espero que os guste!.


                          MIS VERSOS
                                                

No hallareis en mis hondas y tristes canciones
los ritmos con que suenan las alegrías
ni la luz que destellan las ilusiones;

No hallareis las serenas melancolías
del alma resignada que, al par que llora,
templa en sus esperanzas sus melodía;

No hallareis la apacible luz de la aurora
ni el perlado murmullo con que la fuente
a las flores arrulla, limpia y sonora;

                 No hallareis la plegaria que, reverente,
en sus horas de luchas y desaliento
ante el símbolo santo reza el creyente;

No hallareis los fulgores de un pensamiento
que plácido ilumine, como la estrella
ilumina los ámbitos del firmamento;

No hallareis en mis cantos más que la huella
que, al pasar por el alma nuestros dolores,
indeleble y profunda marcan en ella;

Catástrofes ocultas y punzadores
recuerdos de amarguras eslabonadas;
¡sobre estériles campos marchitas flores!

Rebeliones y quejas desesperadas,
anatemas ardientes, roncos gemidos
y ambiciones de amores nunca saciadas;

De mi fe los altares ya derruidos
al peso de la duda demoledora
y todos mis ensueños desvanecidos;

De un arpa con dos cuerdas la abrumadora
igualdad, la cansada monotonía
de un cuadro que dos tintas sólo atesora;

La estrofa del que en vano tenaz porfía
por ver en su horizonte la luz celeste
que un tiempo concibiera su fantasía...

Estas son mis canciones, mi canto es éste;
no es mi musa la musa dulce y serena
de lánguidas pupilas y blanca veste;

Es la de torva frente de surcos llena,
con túnica de luto siempre vestida
y de ojos centelleantes de amor y pena.

Tan sólo a su conjuro surge en mi vida
la inspiración doliente que en mí ha brotado
¡como al golpe la sangre brota en la herida!

Musa que solo canta cuando arrastrado
mi espíritu errabundo va por la ola
del mar donde sus dichas han naufragado;

Cuando el sol mi horizonte no tornasola,
cuando el alma, entre eternas dudas sombrías,
se pierde en el desierto, trémula y sola;

Cuando ve que son penas sus alegrías,
ansias irrealizables sus ambiciones
y apagados murmullos sus armonías.

Estos vagos murmullos son mis canciones;
este libro, tan triste, guardad en su seno
como yerto sepulcro mis ilusiones;

Las corolas ya mustias que el valle ameno
de mi infancia aromaron que la fortuna
                implacable y contraria manchó con cieno;

Todas mis decepciones una por una
todos los sentimientos que han agitado
mi combatido espíritu desde la cuna;

Son mis versos la historia de mi pasado
y os dedico esta historia franca y sentida
¡eco de tanto grito como he lanzado!

Dad, pues, ilustre vate, franca acogida
al que hundido en la sombra su voz levanta;
¡que el que canta en la cumbre le dé al que canta
en el fondo del surco, la bienvenida!

                                                            ARTURO REYES.
                                  (Desde el Surco, 1896)

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:
- Desde el surco”. Poesías. Carta – Prólogo de D. Gaspar Núñez de Arce. "Mis versos". Reyes, Arturo. Madrid. Librería Fernando Fé. 1896.

domingo, 13 de marzo de 2016

HOMENAJE DEL ESCRITOR ARTURO REYES A LA MUJER. APUNTES SOBRE LA ESCRITORA LOUISE GOLDMANN.

Hoy quiero dedicar esta publicación a mi hijo Pedro, que ayer cumplió 16 años, por ser uno de los motores de mi vida, por animarme siempre a seguir escribiendo en el blog, y por darme siempre su cariño, comprensión y amor. 

¡Va por ti, Pedro!.

Con unos días de retraso, queremos celebrar el "Día de la Mujer", haciendo un homenaje a todas ellas, mujeres del mundo, porque con nuestro esfuerzo personal, intentamos mejorar cada día nuestro planeta tierra, cada una desde nuestro universo particular. 


Nota: Mujeres africanas fotografiadas por el fotógrafo malagueño José Moreno Ceano. 

La lucha por la igualdad comienza por cada una de nosotras, y es un objetivo que merece la pena conseguir y ante el que no nos debemos rendir hasta que esta palabra tan bonita se haga efectiva en la realidad cotidiana.

Una conquista por la igualdad de oportunidades, un camino arduo que debemos andar juntas, enarbolando la bandera del orgullo de sentirnos mujeres. Un trabajo que todas debemos compartir. Unamos nuestras manos, estrechemos nuestros corazones, compartamos nuestras experiencias y sentimientos, andando siempre unidas en la misma dirección.

Para celebrar este gran día es el momento de visibilizar a una gran mujer, que aunque de origen húngaro, tuvo un papel relevante para la literatura española. Creemos que su importancia es significativa, y quizás sea el momento de recordarla para que su vida vuelva a lucir en el siglo XXI. 

Y será este blog malagueño, el que hoy tenga la humilde preocupación de traerla al presente de nuevo.

La escritora Louise Goldmann nació en 1858 en Hungría, y estuvo casada con nuestro anterior biografíado, D. Johannes Fastenrath, compartiendo con él, el amor por España, su historia y su literatura, y llegando a ser nombrada reina de los Juegos Florales de Barcelona en 1889.

Tras el fallecimiento de su esposo en 1908, ella se fijó como objetivo mantener los intereses y la memoria de su marido. Quiso instituir con su legado una serie de acciones a favor de escritores en lengua castellana y catalana, disponiendo para ello de dos fundaciones de manera siguiente:

Para el "Premio Fastenrath", con un capital fundacional de 70.000 pts. (en 1908), le confirió al rey Alfonso XIII la facultad para que procediera de la mejor manera que considerase, siempre con arreglo a una fundación que instituyera un premio destinado a escritores españoles, con el requisito de que llevara el nombre de Juan Fastenrath como homenaje

Para el "Premi Fastenrath", con un capital fundacional de 14 000 pts. (en 1908), le confirió al Ayuntamiento de Barcelona la facultad para que procediera de la mejor manera que considerase, instituyendo un premio en los Juegos Florales de Barcelona, institución literaria de vinculación estrecha con ella y con su difunto marido, con el requisito de que llevara también el nombre de Juan Fastenrath como homenaje.

LA FUNDACIÓN PREMIO FASTENRATH (1909 -2003).

Louise Goldmann fue la protagonista principal de que estos premios fueran instituidos, y tuvieran la relevancia que se merecían. 
El jueves 16 de abril de 1908 el periódico "La Vanguardia", publicaba la siguiente misiva de Louise Goldmann dirigida al rey Alfonso XIII :
Una carta.
Madrid 16 1´25.
"La viuda del hispanófilo Juan Fastenrath, que acaba de instituir un premio á favor de los literatos españoles, ha dirigido al Rey la carta siguiente:
“A S. M. el rey don Alfonso XIII (q. D. g.):
Señor:
Con el mayor respeto tengo el honor de dirigirme á V. M. para manifestarle que, en memoria de mi marido Juan Fastenrath, que tanto amaba á España, desearía hacer algo en beneficio de los escritores y poetas españoles de mérito que, no teniendo suficientes recursos pecuniarios, necesiten alguna ayuda en metálico para poder dedicarse á sus trabajos literarios.

A este fin, me permito anunciar á V. M. que si me autoriza para ello, pondré á su disposición la suma de cincuenta mil marcos, cuyos intereses se destinarán al fin indicado, en la forma y modo que V. M. se dignase disponer.

Sólo suplico á V. M. que, si se sirve atender á mi ruego, esta pequeña fundación que instituyo lleve el nombre de Juan Fastenrath.

Tengo también el honor de comunicar a V. M. que, en su día, me propongo legar á España toda la correspondencia particular cambiada entre mi marido y varios de los principales escritores españoles.

Al hacer esto, Señor, sólo me guía la idea de dar una pequeña prueba de cariño y agradecimiento á la noble nación española que, como V. M. sabe, amaba mi difunto esposo como á su propia patria; y mi reconocimiento á V. M. será sin límites si se digna aceptar y llevar á cabo la idea que dejo expresada en la forma y modo que V. M. tenga á bien disponer.


Señor: con el mayor respeto B. L. M. de V. M.,
S. S. Viuda de Fastenrath. — Colonia, abril 4, 1908.”


Esta valiente carta en la que nuestra biografiada pedía al rey que colaborara en la creación de esta pequeña fundación, tuvo respuesta real, instaurándose desde entonces la entrega de los Premios Fastenrath.

Continuará...

BIBLIOGRAFÍA:
- La Vanguardia. Jueves 16 de abril de 1908. Pag 9: "Una carta".

- La ilustración española y americana. Madrid, 8 de junio de 1909. Año LIII. Num. XXI. Pag 326. "Crónica general, por D. José Fernández Bremón.

https://es.wikipedia.org/wiki/Premio_Fastenrath

http://www.rae.es/publicaciones/premio-fastenrath

http://w110.bcn.cat/ArxiuHistoric/Continguts/Documents/Fitxers/Oller%20i%20Moragas,%20Narc%C3%ADs%20(5D.53).pdf

domingo, 6 de marzo de 2016

HOMENAJE DEL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES A D. JOHANNES FASTENRATH

D. Johannes Fastenrath, conocido en España como D. Juan Fastenrath, fue un personaje alemán muy importante e interesante en la historia de la literatura española ya que gracias a él, se instauró en España en 1910, un importante premio literario que se concedía a importantes escritores cuyas obras estuvieran escritas en castellano.




Nota: Fotografía de D. Johannes Fastenrath (Remscheid, 1839 - Colonia, 1908).

Hoy queremos ofrecerle un sincero y cariñoso homenaje desde este pequeño rincón, agradeciendo que en 1911, este galardón recayera en mi bisabuelo Arturo.

Este alemán nacido en Remscheid en 1839 fue muy polifacético. Jurista, escritor y traductor en lengua alemana y española, hispanista e hispanófilo, crítico literario, fue además miembro de la Real Academia Española, de la Real Academia de la Historia, de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras y de la Academia Mexicana de la Lengua.

Estudió derecho y ejerció como abogado por poco tiempo, ya que desde temprana edad tuvo inclinación por el estudio de las disciplinas humanísticas.

Su labor literaria y de investigación quedó definitivamente condicionada a raíz de la visita que, con veinticinco años de edad, realizó por tierras españolas.

 A raíz de ese primer viaje que hizo a nuestro país en 1864, la literatura contemporánea, tanto la castellana como la catalana, se convirtieron en el principal objeto de sus trabajos críticos, convirtiéndose en un entusiasta hispanófilo y en un activo propagandista y publicista de todo lo hispánico.

En 1869 realizó un  segundo viaje a España, y en esta ocasión fue capaz de establecer importantes vínculos personales y literarios, manteniendo correspondencia epistolar con destacados escritores españoles de su tiempo.

Visitó nuevamente España en 1879, y en mayo de 1881 fue nombrado Delegado de la “Unión General  de Escritores Alemanes” para la conmemoración del segundo centenario de la muerte de Pedro Calderón de la Barca, celebrado en Madrid. Sintió una particular predilección por este insigne escritor español, al que dedicó dos monografías en su lengua natal: Calderón de la Barca, (Leipzig, 1881) y Calderon in Hispanien (Leipzig, 1882).

Fue elegido primer presidente de  la “Sociedad literaria de Colonia” en 1893, manteniendo el cargo hasta su muerte. Su pasión por lo hispánico  y sus literaturas, le llevó a trasladar a la ciudad alemana en la que vivía algunas pautas literarias tradicionales en la cultura española, y particularmente catalana; y así, en 1898 instituyó en Colonia unos juegos florales con similitudes con los de Barcelona, los cuales dirigió personalmente hasta su muerte en 1914, continuando esta labor su viuda a partir de aquellas fechas.

Enriqueció la historia de las Letras hispánicas con la publicación de algunos títulos escritos en lengua alemana como Ein spanicscher Romanzenstrauss (Leipzig, 1866), Klänge aus Andalusien (Leipzig, 1866), Hesperischw Bluten (1869) y Die zwölf Alfonsos von Kastilien (1887); romances y canciones poéticas como Die Wunder Sevilla (Leipzig, 1867), Immortellen aus Toledo (Leipzig, 1869), Granadische Elegien (Leipzig, 1885); Von Hochzeit zu Hochzeit. Lieder aus sonnigen Tage (Viena, 1883).

Además tradujo al alemán las obras de los principales escritores españoles de aquella época como José Zorrilla, Gaspar Núñez de Arce, Manuel Tamayo y Baus, Juan Valera, y José de Echegaray entre otros, con lo que contribuyó decisivamente a la difusión europea de la literatura española del siglo XIX.

Escribió también en lengua castellana obras personales, en el género de las memorias o confesiones, como las tituladas Pasiones de un alemán español y La Walhalla y las glorias de Alemania.

Johannes Fastenrath se sintió también fascinado por la tradición literaria catalana, lo que dejó plasmado en la traducción a su lengua materna de las composiciones trovadorescas de los antiguos poetas de la Cataluña medieval (Katalanische Troubadoure der Gegenwart, 1890).

Pero quizás su legado más importante fue la instauración, tras su fallecimiento en 1908, de un galardón anual de literatura española que, con el nombre de “Premio Fastenrath”, concedía la Real Academia Española con los fondos que para tal fin le donó el hispanista de Remscheid. Durante el siglo XX, este premio ha servido para promocionar las obras de autores significativos como Miguel Delibes, Ana María Matute, Dámaso Alonso, Concha  Espina y Leopoldo Panero, entre otros.
Entre las distinciones que le fueron otorgadas a D. Johannes en nuestro país destacan:
- Hijo adoptivo de la ciudad de Sevilla (1869).
- Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica (1869).
- Gran Cruz de la Orden de Alfonso XII (1902).
- Gran Cruz de la Orden Civil de María Victoria (1872), -
- Encomienda de la Orden de Carlos III (1870).
Como habréis podido observar en esta biografía D. Juan fue un alemán enamorado de España. Hoy quiero dedicar esta publicación a un chaval alemán al que he tenido la suerte de conocer, tras compartir con mi familia muy buenos momentos. Se llama Marius Schad, es amigo/hermano de mi hija, y yo soy su segunda madre. Él como D. Juan, también es un enamorado de nuestra cultura, y aquí en Málaga tiene su segunda casa y su segunda familia.
Continuará…
 BIBLIOGRAFÍA:
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/fastenrath.htm