Licencia Creative Commons
Archivo Arturo y Adolfo Reyes Escritores de Málaga por Mª José Reyes Sánchez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

sábado, 1 de agosto de 2015

EL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES Y SUS PROBLEMAS DE SALUD.


Mi bisabuelo Arturo fue de esa clase de personas, a las que admiro enormemente, tanto por mantener una gran fortaleza y entereza ante las adversidades que a veces la vida nos depara, como por ser luchadores natos, capaces de  afrontar una larga enfermedad y superarse a sí mismos en esa dura batalla... 

Su delicada salud le sirvió para aprovechar cada instante de esta última etapa de su vida como si fuera el último día de su existencia: “Carpe Diem”, que dirían los latinos.



Nota: Reloj solar con la inscripción: "Carpe Diem". Localización: Capbreton, Landas. (Francia). Autor de la fotografía: Tangopaso. 

Nuestro popular  refrán “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, se convertiría probablemente en la frase que rondaría diariamente sus pensamientos. 

Y como escritor, Arturo decidió aprovechar de la mejor manera que sabía, el tiempo que la vida le regalaba, dedicándose en cuerpo y alma a su afición favorita, la literatura; dejándose llevar por la inspiración, y plasmando en pequeñas hojas blancas y con letras diminutas, todo aquello que le interesaba, en ese ejercicio de plenitud suprema que es la expresión de los sentimientos más íntimos.

Esta última etapa de la biografía del escritor malagueño se caracterizó por ser la más productiva literariamente. Me imagino a mi bisabuelo, con una actividad frenética, pensando que quizás ese fuese el temido "último día", y quizás influenciado por la morfina, ¡por qué no!, como los poetas malditos franceses, consumiendo esa potente y anestésica droga, tan utilizada en aquellos tiempos en medicina, para mitigar y aliviar los dolores, pero que tan adictiva era aunque me imagino que también le serviría para aumentar su inspiración poética.

Algunos piensan que la potente droga hizo mella en él pero yo pienso que no fue así, simplemente porque fue la época en que más trabajó, en la que más premios recibió, y además porque una mente que "desvaría", no está preparada para poder hacer frente a la vida familiar, laboral, intelectual y social, que él llevó en aquella época.

Hoy como siempre, es nuestro catedrático de referencia, D. Cristóbal Cuevas, quien nos informa en su libro de estos hechos:

“No obstante estas molestias, y aprovechando el carácter alternativo que su enfermedad adoptó prácticamente hasta el momento de su muerte. Arturo se sobrepone a sus achaques, y trabaja cuanto puede con un heroísmo que hoy parece casi inhumano: 

“La enfermedad – dice un periodista amigo suyo – le obligaba a un método severo, como un suplicio. Ahora nos admira la reciedumbre de aquella naturaleza, que pudo resistir tantos dolores sin entregarse. En esta lucha entre la vida y la muerte, la naturaleza vencía, levantándose después de caer, cuando otros organismos de mejor temple hubieran sucumbido al primer embate. Y así, Arturo, sobreponiéndose a su dolencia con una energía inquebrantable, volvía a la pelea por el bienestar, acudiendo a su oficina del Ayuntamiento y encerrándose después en su despacho a escribir, con ansias febriles, cuartillas y cuartillas.” 

Gracias a este esfuerzo de superación, la época que va de 1908 a 1913 es precisamente la más fecunda de su vida en cuanto a creación literaria: “Estos años acerbos – escribió su hijo Adolfo- fueron, sin embargo, los de su más copiosa y febril producción intelectual; en los que alcanzó sus mayores premios. En ellos, para ir viviendo, esforzándose con sus últimas fuerzas, dio volúmenes sin descanso.”

Cuando los dolores se hacían intolerables, Arturo se veía obligado a recurrir al cloruro mórfico, alcaloide que le habían recetado los médicos desde los primeros ataques, y que utilizó hasta el fin de su vida como sedante. Sin él, su trabajo profesional, e incluso literario, le habría resultado imposible, dada la violencia de sus sufrimientos físicos. 

¿Llegó Reyes a habituarse a la droga, convirtiéndose en morfinómano? Así lo han afirmado algunos, ignoramos con qué fundamento. Lo que sí es cierto es que su progresiva destrucción física se debió exclusivamente a sus dolencias gastrointestinales, no pasando de ser una vulgar patraña la imagen de un Arturo alucinado y ausente, a quién el abuso de la morfina acabó por llevar a la tumba.”

Hoy quiero dedicar esta publicación a todos aquellos amig@s y conocid@s, que son un ejemplo para mí, por su entereza y fortaleza, por sus ganas de vivir, y por ese deseo inmenso de combatir la enfermedad con una actitud positiva.

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.

domingo, 12 de julio de 2015

HOMENAJE DEL ESCRITOR MALAGUEÑO ARTURO REYES A LA CERAMISTA AMPARO RUIZ DE LUNA.


Hace ya algunos semanas falleció una de las más famosas ceramistas de España, Amparo Ruiz de Luna, que aunque de origen extremeño, se asentó en los años 60 junto a su familia en la ciudad de Málaga.

Nuestra intención hoy, es mostrarle nuestra admiración y agradecimiento, por su contribución al mundo de la cultura así como por la impronta que ha dejado en nuestra ciudad y provincia, con sus trabajos artísticos, auténticas obras de arte.

En algunos de estos trabajos, ha dejado recuerdos sobre mi bisabuelo Arturo y sobre la Academia de Declamación de Málaga.

Siempre había tenido el deseo de conocerla y tuve la suerte de coincidir con ella en la entrega de los Premios Feniké de la Cultura, organizado por la Asociación Cultural Zegrí. La suerte y el destino me deparó la sorpresa de estar sentada al lado de Amparo durante el acto.

Al principio no sabía como dirigirme a ella, así que me presenté como la bisnieta del escritor Arturo Reyes, al que la ceramista conocía por sus trabajos. Tuve la oportunidad de compartir un grato rato de conversación y me sorprendió su amabilidad, jovialidad y simpatía.  

Me comentó algunas anécdotas sobre la relación que le unía a mi bisabuelo. Por ejemplo le había regalado al Alcalde de Málaga una cerámica en la que se podía leer una poesía de Arturo dedicada a nuestra ciudad.

También charlamos sobre aquellos bancos de azulejos tan hermosos, realizados por ella y por Charo Castillo, que desaparecieron del Parque de Málaga, cuando en la remodelación llevada a cabo en este jardín botánico malagueño en el año 2007, fueron destruidos por una radial. Estos bancos inmortalizaban a nuestros ilustres escritores, con fragmentos de sus poemas dedicadas a la ciudad, y entre ellos mi bisabuelo tenía el privilegio de encontrarse, con su poesía: “A Málaga”:

“Único bien que me otorgó la suerte
fue en tu regazo ver la luz primera,
sentirme de tu mar en la ribera
casi cegado por tu luz al verte.” (…)

Según los periódicos de la época las dos artistas evaluaron el daño causado y creyeron conveniente realizar nuevas copias de los originales ya que era imposible reconstruirlos.

Esta historia tuvo un final feliz pues los bancos se reconstruyeron, gracias al tesón de Amparo y Charo, y es por esta lucha abnegada, por lo que actualmente los malagueños podemos disfrutar de ellos, en su nueva ubicación, los jardines de Pedro Luis Alonso.



Nota: Banco de azulejos realizado por la familia Ruiz de Luna, con fragmentos de poesías de Manuel Altolaguirre y Arturo Reyes. Jardines Pedro Luis Alonso (Málaga).

Quiero dar también las gracias a  Amparo por haber contribuido con su obra “Antigua Biblioteca de Mujeres” (Parque de Málaga), a recuperar una de las novelas de mi bisabuelo, “La Goletera”, que luce orgullosa junto a otras obras de escritores de gran renombre de la literatura española del siglo pasado.


Nota: Antigua Biblioteca de Mujeres, banco realizado por la familia Ruiz de Luna. Parque de Málaga.

Forma también parte de su legado urbano, otro mosaico que se encuentra entre la plaza de San Francisco y el Conservatorio Mª Cristina, y que evoca a una gran desconocida para los malagueños, la Academia de Declamación de Málaga, una de las instituciones más importantes con las que contó nuestra ciudad, y que tan gratos recuerdos me trae, pues mi bisabuelo Arturo, al dedicarse también al periodismo, constató el  bajo nivel cultural del pueblo malacitano, y animó a sus grandes amigos, el actor José Ruiz Borrego, y el escritor, abogado y político malagueño Narciso Díaz de Escovar, y juntos los tres se embarcaron en este proyecto cultural altruista, en el que tantos actores y actrices de nuestra tierra llegaron a hacerse famosos en el mundo del teatro.


 Nota: Placa conmemorativa en recuerdo de la Academia de Declamación de Málaga, junto al Conservatorio Mª Cristina (Málaga). Realizado por la familia Ruiz de Luna.

Cuando se habla de la Academia son pocos los que hablan de Arturo Reyes o de su hijo Adolfo, pero yo sé que fue mucho el esfuerzo que ambos realizaron por mantenerla siempre viva, con muchísima ilusión y mayor dedicación.

Tanta fue la importancia de este centro cultural que la página web de la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga dice que la ESAD "tiene sus orígenes en 1947 como sección del Conservatorio Superior de Música de la ciudad, para continuar la tradición de la Academia de Declamación que en el último tercio del siglo XIX fundaron en Málaga D. Narciso Díaz de Escobar y D. José Ruiz Borrego, que entre sus alumnos contó con Dª Rosario Pino y Dña Ana Adamuz, primera catedrática de la ESAD."

Continuará...

BIBLIOGRAFÍA:

- Poesía: "A Málaga". Autor: Arturo Reyes. Libro: "Béticas". Madrid, R. Velasco. 1910.

domingo, 24 de mayo de 2015

HOMENAJE DEL ESCRITOR ARTURO REYES A LA BLOGUERA MALAGUEÑA TOÑÍ SÁNCHEZ.


Hoy quiero dedicar esta publicación a Toñi, una  gran cocinera y bloguera malagueña, cuyas recetas, experiencias y sentimientos, me sorprenden y emocionan día a día, semana a semana, y año tras año.

Ella es una gran admiradora de nuestras raíces, de nuestra historia, de nuestras recetas de antaño, que está haciendo una gran labor divulgativa de la cultura malagueña, esforzado trabajo que espero algún día se vea recompensado como se merece.

La conocí cuando entré por primera vez en su blog, y tras leer una de sus magníficas entradas, no pude evitar la tentación de mostrarle mis respetos así como de invitarla a visitar este blog también de origen malagueño.

Desde los primeros momentos, Toñi fue un gran apoyo para mí, pues siempre que escribía me dejaba un comentario de admiración y emoción hacia la figura de mi bisabuelo. Con el tiempo nos hemos hecho muy amigas, y sé que se ha convertido en una gran seguidora de “D. Arturo”, como ella llama a mi bisabuelo, y a mí tanta gracia me hace.

Conociendo la biografía del escritor malagueño, ella se ha dado cuenta de que existen muchos puntos comunes entre ambos: su amor por Málaga, su pasión por la sabiduría y el conocimiento, y su forma de expresarla a través de la literatura. Ha realizado varias entradas en su blog dedicadas a mi bisabuelo, que le agradezco enormemente.

Cuando escribo esta parte de la vida de mi antepasado me siento triste porque me hubiera gustado que su vida hubiera sido más fácil de lo que fue. Se vió sorprendido por una enfermedad que habría de acompañarlo durante la última década de su vida, hasta que la maldita y temida espada de Damocles lo hirió de muerte cuando rondaba los cuarenta y nueve años. Sufría un problema de estómago que le imposibilitaba casi probar bocado.

Pues bien, si Arturo hubiera tenido a mi amiga Toñi de vecina, probablemente le hubiera hecho la agonía más placentera. Ella le habría llevado sus calditos, sus potajitos, en definitiva, se hubiera preocupado porque el escritor estuviera bien alimentado, con esa mezcla de sabores, que hubieran mejorado su salud y su espíritu. Y él le hubiera escrito poesías llenas de luz, color, sabor, olor, en la que el autor habría condensado todas las virtudes de esta gran mujer malagueña.


Nota: Fotografía de la sopa de picadillo tomada del blog culinario malagueño "Mi cocina". Autora: Toñi Sánchez.

A ti Toñi te quiero dedicar esta entrada porque nunca lo había hecho antes, a pesar de que tanto te lo mereces. Pero hoy ha sido el momento ideal. Quiero que sepas que sin ti, este blog no hubiera estado bien alimentado, porque tu lo consideras una buena labor, y yo te lo agradezco, porque eres mi mejor crítica, y porque siempre está ahí con tu sencillez, honestidad, optimismo, entrega, sencillez y simpatía.

Hoy como siempre será nuestro catedrático D. Cristóbal Cuevas, al que también honramos por su trabajo, quién nos seguirá relatando sus investigaciones sobre el escritor malagueño…

"A partir de la conmoción espiritual que hemos relatado en el capítulo precedente, comienza en la biografía de Arturo una época de progresiva decadencia física, en la que, a través de un calendario borroso, su salud va deteriorándose cada día más, reduciendo sus impulsos vitales y sumergiéndole progresivamente en un pozo de dolores. “Estos años – dice con sobrecogedora sencillez su hijo Adolfo – fueron para él como una agonía.”

Ignoramos con exactitud la fecha en que contrajo la terrible enfermedad que habría de llevarlo a la tumba. Sin embargo, creemos que los primeros síntomas debieron de aparecer hacia 1904, quizás antes de su definitiva crisis religiosa. 

“Mi salud – escribirá en 1912- hace muchos años que tomó la fusta.” Ello explicaría la oscura melancolía de esta conversión, la falta de ese entusiasmo radiante típico de todo neófito, su aceptación de la existencia providente de Dios como final de un peregrinar sangrante – tabla de salvación en un naufragio de ideales-. 

Todo queda más claro supuesto el estado de animo de un hombre herido de muerte sin saberlo, aquejado de una fatal enfermedad cuyos primeros síntomas fueron precisamente la perdida de ilusiones, la difusa tristeza y la repugnancia invencible ante la lucha por la vida.

Al parecer, todo empezó por una serie de molestias de estómago e intestinos, con acompañamiento de vómitos y de pérdida de apetito, que le obligaban a no tomar, durante largas temporadas, sino unos sorbos de café con leche, o algún líquido ligero y fácil de digerir. Estas molestias fueron convirtiéndose progresivamente en dolores, a veces muy intensos, que iban debilitando sus fuerzas y agriando su carácter. 

Los médicos diagnosticaron en un principio “atonía del estómago y del intestino”. Según cuenta su hijo Adolfo la enfermedad “le permitía una alimentación apenas suficiente para ir viviendo; a pesar de ello, tuvo que dedicarse a un excesivo trabajo intelectual, y la falta de economía trajo el desarreglo nervioso, la neurastenia, que entenebreció sus últimos años.” 

“Mi enfermedad – escribirá él mismo- hace que mi alimentación sea tan deficiente que a veces, como ahora, me tengo que quedar en cama días y días, sin fuerzas para vivir de modo activo."

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974. 
- Archivo familiar Reyes (ART). 

- ENLACE BLOG MI COCINA "Ante todo malagueña"Autora: Toñi Sánchez: http://micocinacarmenrosa.blogspot.com.es/

domingo, 17 de mayo de 2015

RELACIÓN DEL ESCRITOR MALAGUEÑO ARTURO REYES CON LA CONSERVACIÓN DE LA ALCAZABA DE MÁLAGA.


Hoy quiero contaros la importante labor que realizó mi bisabuelo Arturo en defensa de nuestro patrimonio arqueológico. El amor que sentía hacia la Arqueología hizo que pusiera todo su tesón en la conservación de los restos encontrados en la Alcazaba durante el desmonte de la Haza Baja (1904-1907), y como era de esperar, nuestro biografiado puso todo su empeño e interés para que  las antigüedades que se encontraron en nuestra ciudad y que nos pertenecían, no fueran trasladadas a Madrid. 


Nota: Fotografía de la Alcazaba de Málaga, realizada por Pedro Aguiló Reyes, sobrino-nieto de Arturo.

Como miembro de la Junta Provincial de Monumentos, y elegido como jefe de excavaciones, de la Alcazaba, preparó junto a sus colegas, un documento en el que argumentaban la necesidad de que estos importantes vestigios de épocas pasadas se quedaran en nuestra tierra. Creo que esta labor no queda recogida en los libros que sobre la Alcazaba se han escrito pero forman parte de nuestra historia, y yo quiero que quede constancia de ello, a través del estudio realizado por nuestro catedrático de referencia D. Cristóbal Cuevas en su libro sobre el escritor malagueño:

“Quizá la deuda mayor que tenga Málaga con su escritor en cuanto a la conservación del patrimonio artístico y monumental sea la decidida y razonada resistencia que éste opuso, en la sesión de la Junta de Monumentos del 28 de abril de 1907, a la propuesta de D. Rodrigo Amador de los Ríos, a la sazón Director del Museo Arqueológico Nacional, de trasladar a Madrid las antigüedades encontradas en las excavaciones de la Alcazaba, so pretexto de darles una mayor resonancia y universalidad.

La Junta, a propuesta de Arturo, que redactó personalmente la resolución final, adoptó los siguientes acuerdos:

”1.º- Que la proposición del Sr Amador de los Ríos sólo ha podido y debido estimarse como aceptable y conveniente bajo el exclusivo punto de vista de que, por la fuerza de las circunstancias, sea el traslado propuesto la única manera de bien conservar los objeto históricos de algún mérito aparecidos al demoler la Alcazaba.

2.º- Que, aunque así se haya oficiado al Excmo. Ayuntamiento para más excitarle a la adopción de medidas eficaces por parte del Cabildo y de su Presidencia, el traslado en cuestión deberá realizarse cuando se hayan agotado todos los medios, cuando se haya visto a todas las Corporaciones y entidades oficiales y particulares que puedan y deban evitarlo, y cuando no quede otro recurso para conservar dichas antigüedades que la de transportarlas al Museo Arqueológico Nacional, medida que aun adoptándose en último término resultará siempre bochornosa y vejatoria para el buen nombre de Málaga y para la cultura de los malagueños.

3.º- Que… la Subcomisión especial respectiva… practique ahora cuántas activas gestiones sean precisas para lograr que los restos en cuestión se reúnan y custodien debidamente no hallándose expuestos a desaparecer, y que la Corporación Municipal, con toda urgencia, proceda a realizar el proyecto del Sr. Moreno Carbonero, con arreglo al croquis remitido a esta Junta.

Y 4.º- Que si ninguna de estas gestiones produjeran efecto, entonces lamentándolo muchísimo, podría realizarse la proposición del Sr. Amador de los Ríos, pero quedarían a salvo las responsabilidades de la Comisión Provincial de Málaga y de sus individuos.

Si hoy podemos admirar unos restos arqueológicos significativos y decorosamente conservados en el Museo Arqueológico malagueño, si los muros de la Alcazaba no han sido irremediablemente aterrados, si la llama del interés por el pasado romano y árabe de Málaga no se extinguió en un momento en que hubiera sido especialmente peligrosa su desaparición, buena parte del mérito hay que atribuirla al trabajo continuo y desinteresado de Arturo.

Y esta deuda, hoy por hoy -triste es confesarlo-, bien pocos son los malagueños que la reconocen."

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974. 
- Archivo familiar Reyes (ART).

jueves, 9 de abril de 2015

LOS ESCRITORES ARTURO REYES Y NARCISO DÍAZ DE ESCOVAR: ARQUEÓLOGOS IMPROVISADOS.


Mi bisabuelo Arturo fue una persona que siempre se esforzó por hacer realidad sus sueños, y de esta forma, llegó a convertirse junto a sus íntimos amigos, entre ellos, D. Narciso Díaz de Escovar, en “arqueólogos improvisados”. Aprovecharon la ocasión que les brindaba el desmonte de la Haza Baja de la Alcazaba malagueña, para dedicarse a unos de sus grandes sueños, la arqueología, poniendo todo su empeño y dedicación en ello. Tanto fue así que el sabio Rodríguez Berlanga, los creía competentes en la actividad que realizaban, y los apoyó en esta ardua tarea.



Nota: Detalle de la Alcazaba de Málaga. Fotografía realizada por Pedro Aguiló Reyes, sobrino nieto de Arturo, a finales de los años  70.

Y así nos lo hace saber nuestro catedrático de referencia, D. Cristóbal Cuevas, en el estudio que sobre la vida del escritor malagueño, realizó a mediados de la década de los 70:

“Para poder hacer frente con competencia a estas obligaciones, Arturo procura adquirir una preparación teórica suficiente en tales materias, procediendo a catalogar restos, reconocer sus características, apreciar su valor y fijar la época a la que pertenecen.

Aplicando pacientemente a la práctica los conocimientos que con infinita constancia va adquiriendo, el improvisado historiador se dedica a poner los cimientos del futuro Museo Arqueológico de Málaga, al tiempo que reúne una no desdeñable colección personal de antigüedades.

Para ello, y aprovechando el cargo que la Junta le había conferido, se pasaba horas y horas vigilando los trabajos de desmonte de la Haza, esperando siempre ver surgir de entre los escombros un capitel, una lápida o un fragmento cualquiera de mármol o de cerámica, que adquiría al punto, si su precio no estaba muy por encima de sus escasas posibilidades económicas.

Con enternecedora ingenuidad, el poeta utilizaba luego sus compras para hacer intercambios y adquirir piezas que codiciaba, lo que “le dio gozos de chamarilero, porque creía engañar a los anticuarios siempre que le engañaban a él.”

Su compañero de Junta, González Anaya, nos ha conservado una graciosa anécdota de este tiempo:

“Recuerdo – escribe- que en una ocasión le regale un jaique magnífico, y él, encantado del obsequio, me lo pagó llevándome a la casa unos cacharrotes romanos hallados en las excavaciones de la Alcazaba. Dábale un gran valor a estos vestigios, pues era aficionadísimo a la Arqueología, y aunque yo, por oírle, amenazábale iracundo con tirar enseguida toda aquella basura a la calle, él riendo molíame a puñetazos y empellones – este sport de brearnos a los amigos era en Arturo tan ardiente como sus dilecciones arqueológicas-, y, profiriendo horrores por mi inculto desprecio hacia los ejemplares tan valiosos, me dejaba los chismes sobre la mesa del despacho y se marchaba tan contento.”

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:
- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.

- Archivo familiar Reyes (ART).

sábado, 21 de marzo de 2015

APOYO DEL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES A LOS ANDALUCES EN LAS ELECCIONES AUTONÓMICAS 2015.


Mi bisabuelo Arturo fue un apasionado "cantor del alma andaluza", en la que se inspiró para dejarnos un legado literario plagado de historias donde los verdaderos protagonistas eran la gente sencilla y humilde de nuestro pueblos y de nuestros típicos barrios malagueños.

Él fue un hombre que se forjó a sí mismo desde la más “tierna infancia”. Con doce años se encontró en la orfandad completa, y sin una mano benefactora que lo apoyase, supo llegar con su esfuerzo personal y su constancia, a ser conocido e ilustre escritor español de su época.

Si un apasionado andalucista como mi bisabuelo Arturo, tuviera que votar mañana en las elecciones autonómicas, creo que pensaría, como tantos otros andaluces, que es ya es hora de que llegue el cambio a nuestra tierra.

Aquí todo huele a viejo y caduco, las termitas han terminado de horadar las maderas en las que estaban instalado nuestros gobernantes, y necesitamos una nueva generación de personas honradas y honestas, preparadas culturalmente para ejercer su cargo con eficacia y eficiencia, con un curriculum vitae intachable, en el que abunden los estudios universitarios en ciencias políticas, agricultura, sanidad, educación, etc y no “personajes elegidos a dedo" como personal de confianza que no tienen los conocimientos mínimos sobre las materias que tienen que gestionar, y necesitan numerosos técnicos a su alrededor que invisibilicen su ignorancia.


 Nota: Reivindicando las injusticias que diariamente se cometen en los hospitales públicos andauces.

 El único deseo de todos los andaluces es que nuestros próximos gobernantes sepan aplicar las políticas necesarias para acabar con esas altísimas cifras de paro que nos colocan a la cabeza de Europa, y que son una lacra para esta bendita tierra.

“Cuando uno no tiene trabajo, pierde su dignidad como persona ya que no puede acceder a cubrir sus necesidades más básicas…".

Es hora de acabar con las leyes injustas, las desigualdades sociales y los beneficios desmedidos de los bancos, grandes empresarios y fortunas. Es hora de acabar con esta especie de mafia que nos ha invadido, con tanto listillo y aprovechado que nos encontramos por cualquier lugar de nuestra geografía, que se quiere enriquecer a costa de los demás.

Es hora de acabar con la exclusión social y el paro. Es hora de acabar con los desahucios judiciales por no poder pagar un alquiler o una hipoteca. Es hora de acabar con la pobreza energética y alimentaria.

 Nadie nos puede ya engañar a estas alturas, y sus discursos no van a cambiar nuestras ilusiones y deseos, que depositaremos en las urnas mañana domingo día 22 de marzo, un día que será muy especial ya que la “clase política” ha caído por su propio peso, y los pequeños corpúsculos ciudadanos han aprovechado esta oportunidad para llegar a convertirse en fenómenos de masas.

Yo quiero formar parte de esta historia que conocerán nuestros descendientes, y que para bien o para mal, aún no lo sabemos, servirá para dar un aliento renovador a un sistema ya caduco
  
Tod@s nos sentimos indignad@s, y tod@s podemos cambiar nuestra tierra, sólo hay que creer en un futuro mejor.

Es necesario que reformemos el estado a través de las instituciones, y hoy es un día de reflexión, en el que debemos decidir si  es necesario un cambio en el sistema político, económico, social, sanitario, cultural, educativo, etc., o queremos seguir como estamos.

Me resulta vergonzoso escuchar esos discursos políticos desfasados e hipócritas, donde, como siempre, las palabras bonitas se esfuman justamente al salir de sus bocas de fariseos, porque ya sabemos que son  palabras vacías y promesas incumplidas,

 Andalucía es el signo de identidad de los andaluces, no es una marca que se compra ni se vende, no es propiedad de ningún partido político, aunque algun@ se lo crea. 

Espero que aprovechéis este importante momento para reflexionar que es lo que queremos para nuestra tierra, y votar valientemente, en consecuencia, pues como bien dijo un intelectual: “Una sociedad tiene lo que se merece”, y nosotr@s nos merecemos algo mejor de lo que tenemos.

Continuará...

domingo, 8 de marzo de 2015

RELACIÓN DE ARTURO REYES CON LA COMISIÓN PROVINCIAL DE MONUMENTOS Y EL DESMONTE DE LA HAZA BAJA (ALCAZABA DE MÁLAGA). (1904).


Mi bisabuelo Arturo además de ser escritor, profesaba una gran pasión por la arqueología, y aprovechó que se iba a realizar el desmonte de la Haza Baja de la Alcazaba (la zona sur que linda con el Parque y el Ayuntamiento, y que tan magníficas vistas tiene al puerto de Málaga), para formar parte activa, junto a sus grandes amigos, en la conservación de los restos que allí se encontraron entre 1904-1907, y que próximamente verán la luz en el nuevo museo que la ciudad de Málaga va a inaugurar en el Palacio de la Aduana. Quizás pocos tengan constancia de ello pero si no hubiera sido por la Comisión Provincial de Monumentos de Málaga, estos restos arqueológicos hubieran sido trasladados a Madrid, como era voluntad de los expertos. Por suerte para los malagueños, podremos seguir disfrutando de ellos.



Nota: Vista panorámica desde la Haza Baja de la Alcazaba de Málaga. (Autor: Pedro Aguiló Reyes, sobrino- nieto del escritor Arturo Reyes).

D. Cristóbal Cuevas, como siempre nos relata en su libro esta parte de la historia de Málaga, para la mayoría desconocida…

 “La afición de Arturo Reyes por la arqueología, sin embargo, se hizo más intensa y sistemática a partir de 1904, como buscada evasión de la gran crisis, coincidiendo con la coyuntura, excepcionalmente favorable, de la demolición de la Alcazaba.

Su afición por estos asuntos, y su actitud de espontánea vigilancia de las obras, le llevan a colaborar con la “Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos” de Málaga, a la que pertenecía junto con sus amigos Díaz de Escovar (Narciso y Joaquín); Moreno Maldonado, García de Toledo, y otros.

En sesión celebrada por esta Corporación en 1 de julio de 1904, y tras un largo debate en que se discutió el destino que habría de darse a los abundantes trozos de columnas, fustes, capiteles, y otros fragmentos de lo que parecía un templo romano, se decide a poner un Oficio  al Alcalde, con el ruego de que los obreros y personal que trabajan en dicha demolición se pongan incondicionalmente a disposición de la Junta – que había nombrado a Arturo Inspector de Excavaciones-, para la mejor salvaguarda y conservación de cuantos restos de valor aparecieran.

También se acuerda poner en conocimiento de las Reales Academias de la Historia y de Nobles Artes de San Fernando las actividades que lleva a cabo la Comisión, así como “nombrar una Junta Auxiliar, constituida por personas que se distingan por su amor a esta clase de estudios, y designar para la misma a los Sres. D. José Moreno Maldonado, canónigo archivero de esta Santa Iglesia Catedral; D. Joaquín García de Toledo, D. Arturo Reyes, D. Antonio Linares Enríquez, D. José Luis Álvarez de Lineras y D. Salvador González Anaya.

“ Por último, “el Sr. Díaz de Escovar (D. Narciso) manifiesta que, existiendo en la planta baja del edificio de la Aduana, un local desocupado que podría utilizarse, por el pronto, para guardar y conservar los objetos de valor artístico y arqueológico que vayan reuniéndose, procedía que una comisión formada por los Sres. Boleas, Reyes y García de Toledo, visite al Sr Delegado de Hacienda para que, con dicho objeto, ceda el referido local, que es el que ocupó la Recaudación de Contribuciones.”

La gestión del poeta y de sus dos compañeros hubo de ser tan eficaz que la Junta, en Oficio nº 842, de 23 de julio de 1904, le comunica el acuerdo, tomado en la sesión del día 1, de nombrarlo vocal, con la misión de “auxiliar con sus iniciativas y con su eficaz concurso los trabajos encomendados a tan importante organismo provincial.”


Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.

- Archivo familiar Reyes (ART).