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Archivo Arturo y Adolfo Reyes Escritores de Málaga por Mª José Reyes Sánchez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

domingo, 15 de febrero de 2015

HOMENAJE FAMILIAR A NUESTRO TIO ITALIANO MARIO TAMBONE. POESÍA: ¡DESDE LA BORDA!.


Hoy queremos dedicar este espacio a un familiar que hace pocos días nos dejó para cumplir su mayor deseo “Descansar en paz junto a su mujer”. Os hablo de mi tío Mario Tambone, un marinero italiano que visitaba frecuentemente Málaga en las escalas que hacía el barco mercante en el que trabajaba y que quiso el destino que conociese a una nieta de Arturo – Mª Victoria Reyes Téllez.


Nota: Detalle del despacho de mi tío Mario en su casa de Palermo.

Mi tía Mariví era una mujer muy malagueña, dotada con muchas cualidades. Era buena, cariñosa, simpática, culta, apasionada, dicharachera, muy amiga de sus amig@s, y con ese gracejo andaluz que tanto nos caracteriza.

Ella fue capaz de proyectar el amor que sentía por Andalucía a su esposo italiano, quién siempre tenía palabras hermosas y cariñosas para nuestra tierra, sintiéndose parte de ella.

Siempre que podían jugaban al parchís, escuchaban canciones españolas, veían videos de Semana Santa, para sentirse más cerca de “la tierra prometida”.

Me impresionaba al hablar con ella por teléfono, que cuando me saludaba, a pesar de llevar casi sesenta años fuera, todavía mantenía nuestro acento y te decía: “Hola mi arma”. De mi tío me emocionaba el amor que sentía por la familia Reyes y todos los recuerdos hermosos que mantenía hacia nuestra ciudad y sus gentes.

Fue una bonita y duradera historia de amor, en la que sus protagonistas llegaron a ser muy felices, y nosotr@s sus familiares pudimos disfrutar de ello.

Hoy queremos publicar una poesía de mi bisabuelo en honor de nuestro querido tío, el comandante italiano Mario Tambone, un apasionado de nuestra tierra. Esperamos que a vosotr@s también os emocione. Se titula:

¡DESDE LA BORDA!

El mar de zafir parece,
de zafir parece el cielo,
parece la mar dormida,
y dormir parece el viento
cuando, dócil al mandato
del hombre, gira batiendo
con la hélice las ondas
el vapor; los marineros,
cual renegridos atletas,
tan activos como diestros,
acá y acullá se agitan;
resuena como un lamento
el silbar de la sirena;
el timonel en su puesto
rige el buque cual jinete
rige su corcel; de negro
humo la alta chimenea
se empenacha, y los viajeros,
sobre la borda inclinados,
posan tristes en el puerto
que abandonan, la mirada;
y Curro, distante de ellos,
apoyándose en la borda,
mirando cómo a lo lejos
el sol estival enciende
con sus fúlgidos destellos
las cúspides de los montes,
murmura con ronco acento:
- Adiós partío de Humáina,
adiós, barranco de Nebro,
adiós, virgen de la Ermita,
adiós rincón aónde dejo
entre tus verdes jarales
mi alma y mi pensamiento;
adiós, mi cubril florío,
adiós, mi hogar y mi huerto,
ya no veré tus parrales,
ni la flor de tus almendros,
ni el racimal de tus viñas,
ni el fruto de tus cerezos;
adiós, mis cuatro paeres,
y adiós, mujer, la que un tiempo
de las niñas de los ojos
de mi cara fue el espejo
aónde verse era su gusto
y era verse su recreo;
adiós, mi choza del monte
y adiós, probe cementerio
aónde Dios quiera que un día
venga á descansar mi cuerpo;
aónde ya jechitos polvo
descansan toitos aquellos
a los que yo tanto quise
y que tanto me quisieron:
Adiós,  que mi mala suerte
me rempuja mar aentro,
¡adiós, partío de Humáina!
Adiós, barranco de Nebro.

Y por ocultar sus lágrimas,
Curro el ala del sombrero
se inclina sobre los ojos,
y desesperado y trémulo,
sobre la borda inclinado,
sigue llorando en silencio.

Arturo Reyes

BIBLIOGRAFÍA:

- La Unión Democrática : diario político literario y de intereses materiales. Órgano Oficial del Partido Republicano Progresista de la Provincia (Alicante): Año XXXVI Número 11271 - 1914 octubre 4. Pag 3: “Recreos literarios: Poesía: “Desde la borda”, por Arturo Reyes.

domingo, 1 de febrero de 2015

EL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES (1900-1910). VOCACIÓN LITERARIA Y CULTURAL. LA ALCAZABA.



Retomamos la biografía de mi bisabuelo Arturo, omitiendo una parte de su vida de la que me es muy difícil escribir. Me cuesta informar sobre la crisis existencial que él vivió, y estas circunstancias me han mantenido durante algún tiempo algo desorientada, sin saber el rumbo fijo hacia donde quería llevar esta pequeña nave. Muchos días sin escribir en el blog que me han martilleado en la mente.

No quería enfrentarme a esta etapa, y para seguir adelante me he saltado algunas páginas del libro que estoy transcribiendo para poder contaros su vida. Tengo que aparcar el bloqueo y comenzar de nuevo mi labor pues son muchas las cosas que quiero compartir con vosotr@s, mis amig@s.

Y como siempre es el catedrático D. Cristóbal Cuevas quién sigue su investigación sobre mi bisabuelo y el humanismo andaluz:

“Muy dura debió ser la crisis que acabamos de relatar y muchas las angustias que ocasionó al poeta. Sin embargo, aun en los momentos más difíciles, su incontrastable vocación literaria le impide descuidar las tareas periodísticas, e incluso le fuerza, aunque con menos intensidad que antes - sólo a partir de 1908 volverá en este aspecto a ser quién era -, a la creación artística.


 Nota: "La buenaventura", obra del pintor Enrique Simonet (1866-1927), que fue amigo de Arturo y colaboró ilustrando alguna de las obras del escritor malagueño.

En estos años prefiere, para olvidar sus problemas, entregarse al vértigo de las actividades externas.

Acepta el nombramiento de vocal de la Asociación de la Prensa de Málaga. Prepara desmayadamente otra novela - en la que nos consta estaba trabajando en el mes de julio-, a la que piensa titular Los jabegotes, y que ignoramos por qué motivos no llegó a salir a la luz, al menos con el título proyectado. Se compromete con la casa editorial López del Arco a publicar un volumen de cuentos, mientras Enrique Simonet le ilustra una nueva colección de relatos breves. Ya por entonces había comunicado a sus amigos su propósito de hacer un viaje a la serranía de Ronda, viaje que no llevó a cabo hasta la primavera de 1910, y que habría de darle materia para su luminosa novela Cielo azul.

Pero será otra la actividad que, en los años que van de 1904 a 1907, absorba las mejores energías del poeta. Nos referimos a sus trabajos arqueológicos, ciencia por la que siempre había sentido una gran afición, dado su carácter soñador y fantástico.


Nota: La Alcazaba de Málaga. Fotografía realizada por Pedro Aguiló Reyes, sobrino-nieto de Arturo.

Como dijo insuperablemente su hijo Adolfo, Arturo sentía una viva curiosidad y un romántico amor “Por las cosas viejas arrancadas al polvo de los siglos, este amor peculiar a los ingenios andaluces; amor por los restos esparcidos, desolados, de otras épocas que evocaban; por las monedas herrumbrosas; por las pinturas patinadas; por la alfarería árabe, deslumbrante de color; por las piedras con inscripciones latinas, de recto trazo.”

Contra lo que muchos han creído, esta afición arranca de tiempos muy anteriores a la demolición de la Haza Baja de la Alcazaba. Como atestigua su amigo Antonio de Nicolás, Reyes formulaba con frecuencia el deseo de visitar Roma, Pompeya, Atenas y Egipto. “Fue –añade- un enamorado de la antigüedad, sobre todo de la clásica, que hubo de contentarse con las lecturas de Guías y Catálogos, las reproducciones del Casón del Retiro y las colecciones del Museo Arqueológico, a los que iba con frecuencia durante las temporadas que pasó en Madrid. ¿Cómo adquirió tan intensa afición quién llegó a la mayor edad corriendo quesos de Manzanares y chorizos de Candelario?. Los escritos del sabio Rodríguez de Berlanga, el Museo Loringiano y la fama de Málaga en la edad antigua, quizás fueron los principios del consabido enamoramiento.”

Continuará…


BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.
- Archivo familiar Reyes (ART).

domingo, 11 de enero de 2015

HOMENAJE A LAS VICTIMAS DEL RADICALISMO ISLÁMICO: "JE SUIS CHARLIE, JE SUIS AHMED"


Una de las características que definen a Arturo Reyes es la “maurofilia”, lo que podríamos definir como un gran apasionamiento por todo lo que tiene que ver con la cultura árabe.

Criado cerca de la Alcazaba malagueña, desde pequeño mi bisabuelo soñó en sus cuentos fantásticos, con castillos y almenas, con guerreros y princesas.  

Ya de adulto tuvo la oportunidad de viajar a Tánger en varias ocasiones, y conocer "in situ" la cultura y el estilo de vida marroquí, lo que le sirvió para inspirarse y escribir crónicas sobre el país vecino como corresponsal de un periódico así como crear emotivas poesías de estilo orientalista.

A mi bisabuelo le encantaba leer poesías en la Alhambra y fotografiarse con atuendos árabes. Se sentía encantado cuando sus amigos lo llamaban en broma el  moro”, apodo que siempre mantuvo vivo, por su parecido fisonómico con nuestros antepasados.

Supo también inculcar ese amor sin límites a su hijo Adolfo, mi abuelo, quién dedicó parte de su vida a recoger un glosario arábigo andaluz que recogió en su librito “Ideario en estampas”.

Hoy ellos también dirían: “Je suis Charlie, je suis Ahmed”, ellos que trabajaron como periodistas y que siempre lucharon por la libertad de expresión. También nos pedirían que no seamos xenófobos, que sigamos conviviendo pacíficamente como en el pasado. Esa coexistencia que fue en nuestro país un ejemplo de convivencia y cooperación entre judíos, musulmanes y cristianos.





No dejemos que la ignorancia provoque un aumento de la discriminación pues sería injusto, seamos ejemplo de tolerancia.

Hoy tod@s estamos en la multitudinaria manifestación de París contra el terrorismo y a favor de la libertad de expresión, también acudimos a Nigeria donde se han autoinmolado varias niñas-bomba, y además viajamos al resto de países que sufren el integrismo islámico en su vida diaria y que pasan desapercibidos para el resto del mundo.

Desde aquí queremos mostrar nuestras condolencias por las diecisiete personas que han sido víctimas del radicalismo. Los atentados a la revista Charlie Hebdo y al supermercado judío tienen que ser el punto de partida de una nueva era en la que los lápices y la libertad de expresión lucharán contra las armas y el radicalismo.

Con esta poesía orientalista que escribió Arturo al final de su vida, queremos manifestar nuestro apoyo al pueblo francés. 


ABUL-KASSIN

Abul Kassin suspira,
y tañendo su lira,
de melódicos sones,
exclama, recordando el bien perdido
que parece llorar en sus canciones:
- ¡Oh, Sohail! ¿qué fué de tu pasado?
¿de la grandeza de tu ayer, qué ha sido?
¿en dónde están los nobles generosos
que en tu seno vivían,
que, a menudo, en sus brazos amorosos,
aquí me recibían?
¡No a mi voz ni a mi llanto ha respondido
ninguna voz amada;
el eco, o de la tórtola el gemido,
responde en la enramada!
Honda pena me causa, patria mía,
estar tus males viendo,
y no poder a la maldad impía
dar castigo tremendo.
En vano el alma en olvidar se empeña
aquellas dulces horas
de la niñez risueña,
edad en que, sonoras
como cuentas de oro,
resuenan al pasar alegremente;
edad que es de ilusiones un torrente,
y es, al par, de delicias un tesoro.

Errante peregrino,
por doquiera que fui, doquier mi planta
posar me hizo el destino,
tu nombre, sin cesar, en el camino,
repitió mi garganta;
lo repitió a la sombra que el sol tiende
del Ganges y del Indo en las riberas,
cuando sus velos de zafir y oro
y de ópalo, suspende
en el verde joyel de las palmeras,
o en el yelmo gentil del sicomoro;
lo repitió en los valles que ilumina
la luz del Septentrión, en el desierto,
en la margen sombría del mar Muerto
y en los campos de amor de Palestina.

Lo repitió en las noches estrelladas
ardientes, luminosas y calladas
que pasé en los desiertos arenales,
en el pobre aduar del beduino,
que rondan los chacales;
lo mismo a las caricias del destino,
que al duro restallar de sus dogales;
doquier lo repetía
recordando la edad en que dormía
al son de tus arrullos maternales.

¡Oh, Sohail natal, nido de amores!
quiera la aciaga suerte,
que en el postrer dolor de mis dolores
perfume las fragancias de tus flores
los labios de la muerte;
quiera el cielo que a ver tornen mis ojos
tu castillo altanero,
del moro orgullo y del infiel enojos;
tu mar, bruñido cual de limpio acero;
tus fuentes cristalinas,
en las que por beber, los anchos mares
cruzan las golondrinas;
tus huertos, gala de mis viejos lares;
tus floridas montañas,
donde labran las águilas su nido
y alzaban tus santones sus cabañas;
tus alcázares, donde tus celosos
emires ocultaban sus serrallos,
en donde los señores, en vasallos
tornábanse dichosos.

Tus campos bellos, del creyente encanto,
que, en mi lozana juventud remota,
crucé, feliz, sin conocer el llanto,
sobre mi pecho la bruñida cota,
que cien veces saltar hizo la espada,
y que el dardo burló del enemigo;
la costa  cincelada,
en lides cien de mi valor testigo;
jinete en mi corcel de largas crines,
siempre sediento de placer y gloria,
soñando con cantar mi propia historia
cantando a los más bravos paladines.

Y el bardo, al evocar su edad de mozo,
edad en que jamás la pena asoma,
que es mensajero de la pena el bozo,
edad florida que la dicha aroma,
cual la rosa el rosal; y al ver trocados
en escombros los bellos capiteles
de los aureos alcázares soñados;
y en yermos convertidos los vergeles,
y el castillo deshechas sus almenas,
y ya mustia la flor en sus jardines;
al ver entre cadenas
a los más valerosos paladines,
en la edad juvenil sus compañeros,
y al recordar la bella
mujer, que en los primeros
años amó de su existencia ingrata,
entristece su alma su querella,
y al triste yugo del dolor le ata
y la nostalgia del ayer le inspira
las más tristes canciones;
y por eso tan tristes son los sones
que el bardo arranca a su doliente lira.

Arturo Reyes
(Del Crepúsculo, 1914).


domingo, 14 de diciembre de 2014

HOMENAJE DEL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES A JESUS, EL ALMA MATER DEL BAR "EL PIMPI FLORIDA" (EL PALO- MÁLAGA).


He tenido la gran suerte de conocer a Jesús de forma cercana porque nos unían lazos familiares. Pedro, mi marido, era uno de sus “primos favoritos”. Ambos se criaron juntos y se profesaban un enorme cariño.

Pasar un rato con él era una gozada, y creo que he conocido a pocas personas que puedan reunir tantas cualidades juntas. Era todo bondad, amabilidad y sensibilidad; una persona cariñosa, humilde, sencilla y desinteresada; hombre alegre, feliz, abierto, cariñoso y muy comunicativo. Era además un gran amante de la cultura, y un apasionado por el cine, el arte, la música, la fotografía, entre otras cosas. 

Jesús siempre tenía palabras hermosas para tod@s y cuando estabas a su lado, tenía el don de hacerte sentir una persona “única”. Deja honda huella en tod@s los que gozábamos de su amistad, y sus recuerdos siempre nos acompañarán en su “Santuario de la Copla”, un lugar muy de nuestra tierra, donde siempre pasar un buen rato sintiéndote en todo momento “como en tu propia casa”, pues otra de las grandes cualidades que le caracterizaban, era ser un “perfecto anfitrión".  

He leído en estos últimos días unas palabras que definen perfectamente su establecimiento: “el lugar donde todos caben”.
                                                                                                             

Nota: Jesús López Santos, el alma mater de un gran negocio malagueño. Fotografía publicada por el Diario Sur. 10-12-2014. 

En "El Pimpi La Florida" se pasea la alegría y la camadería de sus clientes, regada con el cariño que sus dueños le ponen al negocio familiar, acompañada de una música que a todos hace vibrar de emoción, entre gambas al pil-pil, carabineros y gambas plancha, esos platos que tanta fama le han dado.

Y esto es lo que hace a este lugar ser único, una embajada de Málaga en el mundo entero, un sitio dónde los que nos visitan, comprenden tras unos minutos dentro, la auténtica idiosincrasia del pueblo malagueño, y que cuando lo abandonan, ya lo están echando de menos.

Todas las palabras son insuficientes para hablar de Jesús, ese “pequeño gran hombre” que tan feliz ha hecho a todos los que lo conocían. Hoy quiero dedicarle a él y a los suyos, con todo mi cariño una poesía de mi bisabuelo titulada: "A los míos”.

Arturo Reyes pudo enfrentarse a la muerte tras diez años de enfermedad, esperándola con consuelo para dejar de sufrir. A Jesús, la muerte se lo ha llevado de forma inesperada, también en la flor de la vida; con sus hijos, Eugenia, Pablo y Álvaro, aún muy jóvenes, con unos nietos aún muy pequeñitos que ya lo echan de menos; con una hermana, Rosa Mari, que era su mano derecha y con la que siempre ha estado muy unido; y su madre, una mujer todo bondad, luchadora dónde las haya, que tiene roto el corazón, y que nunca podrá superar esta muerte tan injusta.
  
Siempre soñé con que una poesía andaluza de mi bisabuelo, ocupara un lugar en “El Pimpi Florida”. Nunca le expresé mi deseo a Jesús pero estoy segura de que si se lo hubiera propuesto, le hubiera buscado un espacio especial para que los clientes pudieran leerla.

 ¡Son cosas que pasan pero que no deberían pasar!.


A LOS MIOS

Yo quisiera sufrir vuestros dolores,
con el mío fundir vuestro quebranto,
derramar por mis ojos vuestro llanto,
sufrir de vuestra suerte los rigores.

Dejar tan sólo en vuestra senda flores
las que al triste vivir le dan encanto;
veros tranquilos caminar, y en tanto
sufrir vuestros más hondos sinsabores.

Esto quisiera, y a mi Dios le pido
que en mi cáliz escancie el contenido
del vuestro, que es lo que mi ser ansía,

mas que lo otorgue el corazón no espera,
porque, si por vosotros lo sufriera,
el dolor ser dolor no lograría.

Arturo Reyes.
                              (Del Crepúsculo,1914)

Continuará...

BIBLIOGRAFÍA:
- "Del Crepúsculo. Poesías póstumas". Reyes, Arturo. Málaga, Zambrana Hermanos. Impresores. 1914.

domingo, 16 de noviembre de 2014

EL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES. EVOLUCIÓN ESPIRITUAL (II).


En esta nueva etapa de la vida, mi bisabuelo necesitaba dar un nuevo sentido a su existencia. Ya había cumplido los cuarenta, y aunque quería seguir siendo joven y mantener las mismas energías y vitalidad que hasta entonces, su estado de salud se lo impedía.

Él quería reconducir todos sus principales ideales hacia Dios y el más allá, y comenzó a leer a leer las sagradas escrituras y a formarse en las distintas religiones. Con ello comienza su evolución espiritual y un gran interés por la trascendencia de la vida eterna.


D. Cristóbal Cuevas analiza hoy la particular visión religiosa de Arturo …

“Será en su libro “Otoñales” – 1904 -, en el poema “A mi alma”, donde aparezca por primera vez una auténtica toma de conciencia religiosa por parte del otrora librepensador y agnóstico poeta.

Todo el conjunto de aspiraciones hacia el amor, la justicia, la belleza, la felicidad, la gloria –ideales perennes de su poesía-, cristalizan por fin, y ya definitivamente, en un ansia existencial de Dios.

A él ha llegado por caminos más voluntaristas e irracionales que secamente lógicos. Reyes posee un espíritu más agustiniano que tomista, y en esta su primera confesión abierta de fe hay una exaltación dolorosa, casi de visionario, que recuerda profundamente el “Libro de Job”.

Como el lacerado varón de Hus, el poeta malagueño adivina la trascendencia, proclamando su convicción de que el alma ha de llegar un día, tras las miserias de esta vida mortal, a conocer la verdad de lo divino:

“Llegará, pues llegar es su destino,
y al fin de su camino
sus sueños logrará, que lo que aspira
a Dios no puede ser sólo la forma
que la muerte transforma
en su constante evolución; mentira…
Mentira, sí, mentira, Dios existe,
y con su amor asiste
al alma ansiosa de inmortal encanto,
y un día del polvo surgirás radiante
y la verdad, triunfante,
con sus caricias secará tu llanto.”

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.
- Poesía: “A mi alma”. Libro “Otoñales”. Arturo Reyes. Madrid, R. Velasco, 1904. Pag 91.
- Archivo familiar Reyes (ART).

domingo, 9 de noviembre de 2014

EL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES. CRISIS HUMANO-RELIGIOSA (I). (1900-1913).


Lamento haber estado varios meses sin escribir sobre la biografía de mi bisabuelo pero ha sido un tiempo de reflexión, en el que no sabía muy bien como debía continuar el blog, y me sentía algo ofuscada, al saber que muchas de las cosas que quedan por contar de su vida no son todo lo agradable que yo quisiera. Pero creo que debo proseguir el camino empezado, relatando esta última década de su existencia, entre los 40 y 49 años.



Nota: Portada de la reedición facsimil de la obra de D. Cristóbal realizada por el Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga en el 2013, y que por un módico precio te lo llevan a la puerta de tu casa.

Hoy como siempre, es D. Cristóbal Cuevas García quien nos ayuda a conocer más íntimamente a mi bisabuelo…

“A Arturo su trabajo oficinesco le cansa cada día más, y a veces oculta bajo las expedientes una cuartillas en que, subrepticiamente, va escribiendo versos. Una nueva inquietud por la educación de sus hijos empieza a dominarlo, y su campo de atención gravita de nuevo, cada vez más fuertemente, hacia la familia. La idea de abandonar su tierra en busca de más amplios horizontes se le hace infinitamente cuesta arriba. 

La pasión carnal se le licúa lentamente en ternura, y un día confiesa a su amigo Escamilla Rodríguez: “Tengo cosas de viejo; ¡ya me gustan las amiguitas de mi hija!”.

Empieza así a incubarse en su espíritu una crisis de fundamental significación humano – religiosa, que estallará definitivamente hacia 1904, pero cuyo principio hay que situar  mucho antes, posiblemente a finales de siglo.

Hasta donde nos es dado penetrar, esta crisis comienza con el amargor de las desilusiones, de la gloria siempre buscada y nunca conseguida en plenitud – sobre todo en el ambiente local-, y, más todavía, de los primeros síntomas de decadencia física, que un hombre tan orientado hacia la mujer – hembra y tan embebido en la convicción de su masculinidad arrolladora hubo de sentir de manera especialmente dolorosa.

Un cansancio inconcreto y ceniciento, una soledad que le cerca y le ensimisma, una alarmante apatía ante lo que siempre lo había solicitado, van madurando su alma para la separación de su mundo anterior, ese cosmos risueño que se basaba en la pirotecnia de la gloria, de la sensualidad y de la rebeldía, y lo van acercando a Dios como cimiento definitivo. El mismo Arturo enumera en un poema capital los elementos desencadenantes de la crisis definitiva:

“El recuerdo implacable, la honda huella
que dejan de sí en pos cuando las hiere
el desencanto, la ilusión que muere,
la pasión que se estrella,
la esperanza que yerta se desploma,
la flor que deja de esparcir su aroma
del tallo desprendida…
Todo, en fin, cuanto es bello y se deshace;
todo cuanto nos hace
amar el mundo y bendecir la vida.” (*)

Una desolada reflexión sobre la vacuidad de su pasada existencia va tiñendo su corazón, primero de indiferencia, luego de horrorizada repulsión, y al final de arrepentimiento, y en estas reflexiones empieza a estar presente Dios como confidente y amigo, en doloridos acentos que nos traen el recuerdo vehemente de Lope:

“Fue mi vida, ¡oh Dios mío!, como un torrente,
cual de un corcel el galopar sin freno,
que amor fue mi tirano , y en su seno
busqué siempre saciar mi sed ardiente.”

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.
- Archivo familiar Reyes (ART).