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Archivo Arturo y Adolfo Reyes Escritores de Málaga por Mª José Reyes Sánchez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

domingo, 9 de noviembre de 2014

EL ESCRITOR COSTUMBRISTA MALAGUEÑO ARTURO REYES. CRISIS HUMANO-RELIGIOSA (I). (1900-1913).


Lamento haber estado varios meses sin escribir sobre la biografía de mi bisabuelo pero ha sido un tiempo de reflexión, en el que no sabía muy bien como debía continuar el blog, y me sentía algo ofuscada, al saber que muchas de las cosas que quedan por contar de su vida no son todo lo agradable que yo quisiera. Pero creo que debo proseguir el camino empezado, relatando esta última década de su existencia, entre los 40 y 49 años.



Nota: Portada de la reedición facsimil de la obra de D. Cristóbal realizada por el Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga en el 2013, y que por un módico precio te lo llevan a la puerta de tu casa.

Hoy como siempre, es D. Cristóbal Cuevas García quien nos ayuda a conocer más íntimamente a mi bisabuelo…

“A Arturo su trabajo oficinesco le cansa cada día más, y a veces oculta bajo las expedientes una cuartillas en que, subrepticiamente, va escribiendo versos. Una nueva inquietud por la educación de sus hijos empieza a dominarlo, y su campo de atención gravita de nuevo, cada vez más fuertemente, hacia la familia. La idea de abandonar su tierra en busca de más amplios horizontes se le hace infinitamente cuesta arriba. 

La pasión carnal se le licúa lentamente en ternura, y un día confiesa a su amigo Escamilla Rodríguez: “Tengo cosas de viejo; ¡ya me gustan las amiguitas de mi hija!”.

Empieza así a incubarse en su espíritu una crisis de fundamental significación humano – religiosa, que estallará definitivamente hacia 1904, pero cuyo principio hay que situar  mucho antes, posiblemente a finales de siglo.

Hasta donde nos es dado penetrar, esta crisis comienza con el amargor de las desilusiones, de la gloria siempre buscada y nunca conseguida en plenitud – sobre todo en el ambiente local-, y, más todavía, de los primeros síntomas de decadencia física, que un hombre tan orientado hacia la mujer – hembra y tan embebido en la convicción de su masculinidad arrolladora hubo de sentir de manera especialmente dolorosa.

Un cansancio inconcreto y ceniciento, una soledad que le cerca y le ensimisma, una alarmante apatía ante lo que siempre lo había solicitado, van madurando su alma para la separación de su mundo anterior, ese cosmos risueño que se basaba en la pirotecnia de la gloria, de la sensualidad y de la rebeldía, y lo van acercando a Dios como cimiento definitivo. El mismo Arturo enumera en un poema capital los elementos desencadenantes de la crisis definitiva:

“El recuerdo implacable, la honda huella
que dejan de sí en pos cuando las hiere
el desencanto, la ilusión que muere,
la pasión que se estrella,
la esperanza que yerta se desploma,
la flor que deja de esparcir su aroma
del tallo desprendida…
Todo, en fin, cuanto es bello y se deshace;
todo cuanto nos hace
amar el mundo y bendecir la vida.” (*)

Una desolada reflexión sobre la vacuidad de su pasada existencia va tiñendo su corazón, primero de indiferencia, luego de horrorizada repulsión, y al final de arrepentimiento, y en estas reflexiones empieza a estar presente Dios como confidente y amigo, en doloridos acentos que nos traen el recuerdo vehemente de Lope:

“Fue mi vida, ¡oh Dios mío!, como un torrente,
cual de un corcel el galopar sin freno,
que amor fue mi tirano , y en su seno
busqué siempre saciar mi sed ardiente.”

Continuará…

BIBLIOGRAFÍA:

- “Arturo Reyes. Su vida y su obra. Un enfoque humano del andalucismo literario”. Cuevas García, Cristóbal. Editado por la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Obra Cultural. C. S. I. C. 1974.
- Archivo familiar Reyes (ART).

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